Con marzo avanzando a velocidad de crucero, es el momento de devolver la vida a la terraza o al balcón. Junto a los conjuntos de exterior o las sombrillas para crear zonas de sombra, también es necesario llenarla de vegetación. En concreto, las plantas con flor son la solución más rápida y efectiva para transformar cualquier espacio al aire libre, da igual que sea un balcón pequeñito o una terraza más amplia.
Y lo bueno es que, con un poco de planificación y sin dejarnos un dineral en el intento, podemos conseguir crear un auténtico vergel en nuestras zonas de exterior. La clave está en elegir bien. No hace falta llenar cada rincón ni gastar mucho dinero: con dos o tres plantas bien elegidas, en macetas bonitas y bien colocadas, jugando cuando se pueda con soportes, el resultado puede ser espectacular.
Y si encima las encuentras a menos de dos euros en el súper de camino a casa, mejor que mejor. Eso es exactamente lo que propone Aldi este miércoles 11 de marzo, con dos plantas con flor de su marca Gardenline: las margaritas, los narcisos y los jacintos.
Margaritas, la flor más primaveral por 1,99 euros
Las margaritas son una de las plantas más típicas de la primavera. Son alegres, son fáciles de cuidar, florecen durante semanas y tienen ese punto clásico y campestre que queda bien con cualquier estilo de decoración, desde lo más nórdico hasta lo más mediterráneo. Las que vende Aldi vienen en maceta de 10,5 centímetros de diámetro y una altura de entre 19 y 25 centímetros, y están disponibles en diferentes variedades por 1,99 euros
Lo primero que hay que tener claro con las margaritas es la luz: necesitan sol, y cuanto más, mejor. La temperatura ideal para que estén a gusto está entre los 15 y los 25 grados. Son plantas bastante resistentes, capaces de aguantar alguna helada nocturna puntual y también un golpe de calor, pero si sabes que la noche va a ser fría de verdad, vale la pena arrimarlas a la pared o meterlas bajo una pérgola cubierta.
Y si el verano aprieta de lo lindo, muévelas a semisombra: en zonas de mucho calor, el sol del mediodía puede quemar los pétalos y acortar la floración más de lo que nos gustaría.
Con el riego hay que tener la mano un poco fina. Las margaritas quieren agua, pero no encharcamiento, y en maceta ese equilibrio es más delicado que en jardín. En primavera, con temperaturas suaves, suele bastar con regar dos o tres veces por semana, siempre comprobando antes que los primeros centímetros de tierra estén secos al tacto.
En verano habrá que subir la frecuencia, incluso a diario si hace mucho calor. Lo que no tiene perdón es dejar que se queden sin agua y que la tierra se reseque del todo: el estrés hídrico les hace florecer menos y con peor resultado. Y siempre, siempre, con una maceta que drene bien. Si el platillo acumula agua después de regar, vacíalo: las raíces encharcadas se pudren en cuestión de días.
El truco para que las margaritas no paren de florecer durante meses quitar las flores marchitas en cuanto aparezcan. Si la planta forma semillas, gasta toda su energía en ese proceso y deja de producir flores nuevas. Con la "limpieza" periódica, la obligas a seguir floreciendo. Además, conviene abonarlas cada dos o tres semanas con un fertilizante líquido para plantas con flor, de los que se añaden directamente al agua de riego: la diferencia en la intensidad del color y la cantidad de flores es notable.
Y si la maceta de 10,5 centímetros que vende Aldi se te queda pequeña según avance la temporada, no lo dudes: trasplántala a un tiesto más grande con sustrato universal, y verás cómo la planta se esponja y redobla la floración casi de inmediato.
Jacintos y narcisos por 1,19 euros: perfume y color de primavera
Si las margaritas son color, los jacintos y los narcisos son color y perfume. Estas plantas bulbosas son una de las grandes señas de identidad de la primavera en toda Europa. Sus flores apretadas en espiga, en tonos que van del blanco al morado pasando por el rosa y el azul, son muy llamativas. Y Aldi también los tiene a la venta desde el 11 de marzo por 1,19 euros la unidad.
En cuanto a la ubicación y la temperatura, jacintos y narcisos coinciden en necesitar luz abundante, pero sin sol directo muy intenso en las horas centrales del día: las flores de las dos son delicadas y el sol de mediodía en primavera ya tiene fuerza para quemarlas. Una terraza orientada al este o con sombra a partir del mediodía es ideal para ambas.
Donde se nota la diferencia es en la resistencia: el narciso es bastante más rústico y aguanta mejor el frío, el viento y los descuidos que el jacinto, que es más exigente con las condiciones. Además, el bulbo del narciso contiene licorina, una sustancia tóxica que lo hace resistente a plagas y a roedores, y que conviene tener en cuenta si hay mascotas o niños pequeños en casa. El jacinto no tiene ese escudo natural y puede ser pasto de babosas y pulgones si no se vigila.
Con el riego, la norma básica es la misma para los dos: regar alrededor de la planta, nunca encima del bulbo ni del tallo, y asegurarse de que la maceta drena bien y no acumula agua en el platillo. Donde el jacinto pide más atención es en no encharcarse bajo ningún concepto: su bulbo se pudre con una facilidad pasmosa si el sustrato está demasiado húmedo de manera sostenida. El narciso lo tolera algo mejor, pero tampoco le va el exceso. En primavera, con temperaturas suaves, bastará con regar una o dos veces por semana para los dos; la prueba del dedo a dos centímetros de profundidad sigue siendo el método más fiable para saber cuándo toca.
Cuando las flores se marchiten, el protocolo es idéntico para ambas: cortar el tallo floral desde la base, pero dejar las hojas verdes hasta que se sequen solas completamente. Es el paso que más cuesta seguir porque queda poco bonito, pero es el más importante: mientras las hojas están verdes siguen alimentando el bulbo, que acumula energía para florecer de nuevo la temporada siguiente.
Si las cortas antes de tiempo, el bulbo queda agotado y la próxima floración será una decepción. Una vez las hojas estén secas y amarillas del todo, puedes retirarlas, dejar los bulbos reposar en un lugar fresco y seco durante el verano, y replantarlos en otoño. Con lo que cuestan en Aldi, comprar varios para escalonar la floración a lo largo de varias semanas sigue siendo una de las mejores inversiones de la temporada.
Fotografías | Freepik, Aldi
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