Cada verano se repite la misma escena. Se abren las ventanas para dejar entrar algo de aire fresco y, de paso, también se cuelan mosquitos, moscas y otros visitantes poco deseados. Durante años, las mosquiteras han sido la solución más habitual, pero cada vez más hogares buscan alternativas que permitan mantener puertas y ventanas abiertas sin instalar estructuras permanentes.
En ese contexto, las lámparas matamosquitos y las trampas eléctricas han ido ganando protagonismo. Son dispositivos que prometen reducir la presencia de insectos tanto en interiores como en terrazas, balcones o jardines, especialmente durante las noches de verano, cuando los mosquitos parecen tener un radar infalible para detectar cualquier piel expuesta.
Eliminación por contacto
Entre las opciones disponibles destaca una lámpara eléctrica comercializada por Leroy Merlin pensada para espacios de hasta 20 metros cuadrados. Por 25,93 euros, su funcionamiento es sencillo: una rejilla electrificada elimina los insectos que entran en contacto con ella después de ser atraídos por la luz del dispositivo. Además, puede utilizarse tanto en interiores como en exteriores.
Este modelo cuenta con una potencia de 7 W y está orientado a un uso doméstico habitual. Incorpora un indicador luminoso para saber cuándo está funcionando y prescinde de productos químicos o sustancias atrayentes adicionales. Su precio es uno de sus principales argumentos: cuesta 10,50 euros.
Ideal para cenas al aire libre
Para quienes buscan algo más versátil, la cadena también dispone de un modelo portátil con función de linterna. Este aparato combina iluminación y control de insectos en un mismo dispositivo, una característica especialmente útil para cenas al aire libre, escapadas en autocaravana o noches de camping donde los mosquitos suelen aparecer justo cuando empieza la sobremesa.
Su potencia no es poca, pues este modelo puede cubrir superficies de hasta 40 metros cuadrados y funciona mediante una batería recargable por USB. Dependiendo del modo utilizado, ofrece entre 10 y 14 horas de autonomía, aunque esta cifra disminuye cuando se emplean simultáneamente la función de linterna y la de matamosquitos.
Ahora bien, más allá de esta solución, otra alternativa son las trampas adhesivas con luz ultravioleta. A diferencia de los sistemas de electrocución, estos dispositivos capturan los insectos mediante placas adhesivas reemplazables. Mosquitos, moscas de la fruta, polillas o pequeños insectos voladores quedan atrapados en una superficie pegajosa después de ser atraídos por la iluminación UV.
Este tipo de trampas tiene la ventaja de no utilizar pesticidas ni productos químicos y está pensado exclusivamente para espacios interiores. El pack incluye dos unidades y varias placas de repuesto para facilitar el mantenimiento durante toda la temporada estival.
La proliferación de estos dispositivos refleja un cambio en los hábitos domésticos. Sin sustituir completamente a las mosquiteras, las lámparas eléctricas, las trampas UV y los sistemas portátiles se han convertido en aliados cada vez más habituales para quienes quieren disfrutar de terrazas, balcones y salones durante las noches de verano sin compartir el espacio con los insectos más insistentes.
Fotos | En Pexels: Ezgi Gözütok y Leroy Merlin.
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