Cuando se trata de viviendas pequeñas, la tendencia más habitual suele ser pegar todos los muebles a las paredes con la intención de liberar el centro de la estancia. Sin embargo, según explica la experta en reformas e interiorismo Mónica Garrido (@mgarridostudio), esta fórmula no siempre es la más eficaz. De hecho, en muchos casos ocurre justo lo contrario, el espacio pierde funcionalidad y resulta más difícil integrar diferentes usos dentro de una misma habitación.
La especialista apuesta por una distribución más estratégica, especialmente en aquellos hogares donde una sola estancia debe cumplir varias funciones al mismo tiempo. Su propuesta pasa por aprovechar la zona central de la habitación para organizar distintos ambientes y reservar las áreas perimetrales para otros usos complementarios.
"Os voy a contar cómo distribuir pequeños espacios. Este es un espacio que ya no es que sea pequeño, sino que hemos querido incorporar muchos usos en una sola estancia", explica Garrido al mostrar uno de sus proyectos más recientes.
Crear ambientes sin levantar paredes
La principal ventaja de esta fórmula es que permite dividir visualmente una habitación sin necesidad de realizar obras ni instalar separaciones físicas. En el ejemplo planteado por la interiorista, el centro de la estancia se convierte en el eje organizador del espacio.
Por un lado, se sitúa el sofá como elemento protagonista de la zona de descanso. Justo detrás o junto a él, se integra una completa área de trabajo equipada con todo lo necesario para desarrollar la actividad diaria. Esta distribución genera dos ambientes perfectamente diferenciados, pero conectados entre sí de forma natural. El resultado es un espacio mucho más dinámico, donde cada rincón tiene una función concreta y donde la circulación resulta más cómoda y fluida.
El error más común en los espacios reducidos
Para Garrido, uno de los errores más frecuentes consiste en colocar todos los muebles pegados a las paredes pensando que así se ganará sensación de amplitud. Aunque pueda parecer una solución lógica, esta disposición suele crear perímetros excesivamente cargados y zonas centrales desaprovechadas.
@mgarridoestudio En espacios pequeños, cada metro cuenta. Utilizar la zona central para dividir y crear dos usos diferentes es una forma sencilla de aprovechar al máximo la estancia sin recargarla.
♬ sonido original - MONICA GARRIDO ESTUDIO
Al liberar las paredes de grandes piezas de mobiliario y trasladar parte de la distribución hacia el centro de la estancia, se consigue equilibrar mejor el conjunto. Además, las áreas laterales quedan disponibles para incorporar almacenaje, zonas de paso más cómodas o incluso pequeños rincones multifuncionales. "De esta forma conseguimos evitar apoyar más muebles en las paredes y dejamos otras zonas libres para otros usos", señala la experta.
Fotografía de portada | Vía @mgarridoestudio
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