Frente al minimalismo de temporadas anteriores, y dentro de las nuevas corrientes deco que apuestan por casas llenas de personalidad, las paredes han recobrado un nuevo protagonismo, con molduras, papeles pintados, espejos, tapices, y por supuesto, cuadros. Además de aportar color y textura, los cuadros se han convertido en una de las herramientas decorativas más eficaces para dar carácter a cualquier estancia.
Ya no se trata únicamente de colgar una pieza sobre el sofá o la cama, sino de crear composiciones que reflejen gustos, experiencias y formas de entender el hogar. Desde láminas artísticas y fotografías hasta ilustraciones botánicas o abstractas, los cuadros ayudan a vestir las paredes, aportan profundidad visual y permiten renovar la decoración de forma sencilla sin necesidad de hacer grandes cambios. Porque decorar es pensar también en sus vistas y en lo que pasa a partir de la altura de 85 centímetros (la altura media del respaldo del sofá).
Dónde colocar los cuadros en el salón
El caso es que los cuadros son el gran recurso decorativo para dar vida a las paredes y en esto de los cuadros hay que tener en cuenta por un lado, las tendencias y, por otro, nuestros gustos y personalidad. También es importante colocarlos en sitios estratégicos para que llenen los puntos de vista que han quedado vacíos, como haría un buen decorador.
Encima del sofá
Un buen sitio para colocar los cuadros es encima del sofá. De esto ya os hablamos en una ocasión. Salvo que haya una ventana, encima de un sofá que está apoyado contra una pared es mejor que pasen cosas. La medida de un sofá es ideal para colocar encima dos cuadros de tamaños mediano (50 x 70 cms) o, al menos, uno pequeño a un lado. También se puede hacer una composición con cuadros más pequeños, en caso de que no dispongas de obras de gran formato.
En una pared a la que, inevitablemente se dirijan las miradas
Los cuadros funcionan especialmente bien en paredes que atraen la mirada de forma natural, como la que queda frente a la puerta de entrada o una de las paredes principales del comedor. Al fin y al cabo, conviene pensar qué ven los invitados cuando se sientan a la mesa o qué imagen recibe quien entra en la estancia.
Si la respuesta es una pared vacía y sin personalidad, incorporar una composición de cuadros puede ser la solución perfecta para aportar interés visual, crear un punto focal y hacer que el espacio resulte mucho más acogedor.
Lámina de Desenio
Imagen de proyecto de Mohamed Keilani y Claudia Famiglietti de Mgk Architects
En la pared de la televisión
Este es un gran recurso decorativo que emplean muchos decoradores para que no toda la atención se la lleve la televisión. Puedes poner un par de cuadros a un lado, o crear una pequeña composición a su alrededor.
Disponible en Desenio
Que cuadros elegir
En cuanto a la elección de los cuadros incluso aunque tu casa estuviese diseñada por un decorador, este siempre tiene que respetar los gustos de los clientes. Y si tenéis claro que un cuadro tiene que estar en el salón por que os gusta, o por lo que significa para vosotros, ahí tiene que estar.
Al fin y al cabo, es vuestra casa y el cuadro lo vais a disfrutar vosotros. Eso sí, si es una pieza grande ten en cuanta sus colores y estilo para que el resto del salón esté en armonía.
Vía @em_henderson
Vía @em_henderson
Sino lo tenéis claro, las tendencias os pueden servir de guía y lo que os aconsejamos aquí sí, es que no os compréis el cuadro más vendido de Ikea o de Amazon. Lo que en los accesorios te sirve de guía (lo que más se compra la gente suele funcionar), aquí te sirve para crear una casa sin personalidad. Así que avisamos; (toca ser un poco cruel, también al estilo de los mejores interioristas), el cuadro de Ikea de París en blanco y negro y la torre Eiffel en rojo, mejor en el trastero.
En resumen, si te toca comprar cuadros para llenar la pared busca cuados o fotografías que te digan algo, y que en cuanto a colores combinen con los que ya hay en el salón, o porque sea de la misma grama cromática o la de contraste.
Vía @tristan_domecq
Las tendencias en cuadros
Una de las tendencias más sorprendentes es que vuelven (al fin) los cuadros con marcos barrocos, dentro de ese estilo que apuesta por la vuelta de las antigüedades y de estilos como el desorden intencional.
Vía @studiomcgee
Vía @em_henderson
Por marcos barrocos nos referimos a esos marcos dorados con rocalla (esos motivos excesivos), aunque el resultado tiene que ser como de pieza antigua o vintage así que el dorado (al menos) mejor que sea desgastado.
Vía @tristan_domecq
Pero también (ya puedes respirar) se llevan los cuadros figurativos, con trazos sencillos, las composiciones en relieve en papel, (como las paredes de este espacio de Casa Decor pero en cuadro), y las fotografías de paisajes o de arquitectura. Aquí sí, con marcos y lisos y con paspartú si te apetece, o si quieres agrandar el tamaño del cuadro.
Imagen de portada @em_henderson
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