En Galicia hay ferias y mercados que siguen reuniendo desde hace siglos a vecinos de distintos pueblos alrededor de los puestos, donde se sigue viendo como se cuece el pulpo en grandes caldeiros y donde hay un ambiente de plaza que resulta difícil de encontrar en otros lugares.
Uno de estos mercados se celebra en Meira, una pequeña villa lucense de poco más de 1.700 habitantes. Cada quince días, la localidad se convierte en punto de encuentro para vecinos y visitantes de toda la comarca. Y aquí no hacen falta decorados, recreaciones históricas ni disfraces para viajar al pasado: su feira lleva más de tres siglos formando parte de la vida del pueblo.
Un privilegio real que sobrevive desde 1707
El origen de la feira de Meira, una de las pocas ferias tradicionales que aún conserva la zona, se remonta, según recoge el propio Concello de Meira, al año 1707, cuando gozaba ya del privilegio de feria "real". El ayuntamiento la describe como uno de los pocos mercados tradicionales de la zona que se siguen conservando prácticamente intactos. En total, son más de trescientos años en los que la plaza de esta localidad gallega se llena de puestos.
En origen, la feria tuvo mucho que ver con los monjes del convento de la localidad, que fueron quienes empezaron a organizar los mercados que con el tiempo se convertirían en la cita actual. La primera de estas ferias organizadas por los monjes se celebró el 3 de junio de 1258, conmemorando la consagración de la iglesia y el monasterio de Meira por el obispo Martín de Lugo. Posteriormente, el 22 de junio de 1707, se confirmó el privilegio de celebrar una feria concedido a este monasterio por el rey Felipe III.
Con los años se sumaron el ganado, la venta ambulante y, más adelante, todo tipo de producto de proximidad. Los antiguos puestos ambulantes fueron sustituidos por puestos de lo más variado, y el ganado fue eliminado tanto por motivos de salud pública como por los cambios en las tendencias de compraventa de animales.
Lo que sí se mantiene, y en buena forma, es la variedad de puestos que llenan el mercado. En la feira de Meira conviven alimentación, textiles, artesanía, marroquinería, música, plantas y decoración. Es habitual encontrar desde piezas de cerámica y objetos artesanales pensados para el hogar hasta plantas y complementos con los que renovar el jardín o la terraza, junto a puestos de calzado, prendas de abrigo de cara al cambio de temporada y productos de la huerta recién recogidos.
Y luego está, cómo no, el protagonista indiscutible: el pulpo á feira. "Meira en los días de feria es un auténtico feliz bullicio. El pulpo se sirve directamente desde los caldeiros, recién cocido, acompañado de pan, quesos curados y algún que otro dulce tradicional, y suele rematarse con un vino y unas tapas en los bares de los alrededores de la Praza Maior, el corazón de la feira.
Este tipo de propuestas, donde la artesanía y la decoración conviven con la gastronomía local, encajan con el gusto creciente por llevarse a casa piezas con historia real detrás en lugar de objetos en serie.
Cuándo visitar la feira de Meira
La feira se celebra en horario de mañana, de 09:30 a 14:00 horas, siempre en domingos alternos. La próxima cita será la del 30 de agosto, continuando el 13 y el 27 de septiembre, el 11 y el 25 de octubre, y ya de cara a la recta final del año, proseguirá con las convocatorias del 8 y el 22 de noviembre, además del 6 y el 20 de diciembre.
Fotografías | Concello de Meira, Concello de Samos
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