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Una buena idea: vivir tras una enredadera

Una buena idea: vivir tras una enredadera
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Lo bueno de viajar a climas menos áridos es que encuentras soluciones decorativas que serían difíciles de ver en según que zonas del planeta. Te das cuenta de la relación que tiene la arquitectura con el entorno, de que no se puede hacer lo mismo en Madrid que en Estocolmo. Por muy universalizado que esté el diseño, la arquitectura se debe al lugar.

Paseando por Friburgo, en Suiza, encontré varias casas con fachadas que estaban completamente cubiertas por enredaderas, el resultado es cuanto menos curioso, le da un toque muy especial y destaca entre el resto de edificios.

Si tienes la suerte de tener una casa en el campo o un edificio sólo para ti en algún pueblo o ciudad, tal vez te resulte interesante probarlo, pero antes veamos cuales son las ventajas e inconvenientes de vivir envuelto en verde.

fachada con enredadera 2

Descontando el hecho de que es una solución estética arriesgada, que puede gustar a muchos o no resultar del agrado de nadie, una de las ventajas de estar rodeado de plantas es la temperatura, pues refrescan el ambiente y absorben los rayos del sol. Además aportan oxígeno y, dependiendo de la especie, un aroma agradable.

Pero no todo iba a ser bueno, las enredaderas tienen varios inconvenientes; si no las cuidamos o elegimos la especie inadecuada, pueden afectar a la fachada y deteriorarla. Por otra parte, la vegetación es el hábitat preferido de muchos tipos de insectos; hormigas, moscas, mosquitos, abejas. Es importante mantenerlos a raya o pueden convertirse en un problema.

Como veis, la decisión no es fácil, pero si te gusta, la ejecución si. Basta con un poco sitio para un parterre, cariño y un poco de paciencia. A mi me encanta el aspecto que le da a la casa, me recuerda a “Big Muzzy”.

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