España lleva días atrapada en la primera ola de calor del año, con temperaturas que superan los 40 grados en muchas provincias y que están muy por encima de lo habitual para estas fechas. En ese contexto, mantener la casa en condiciones mínimamente habitables sin que la factura de la luz se dispare se convierte en un ejercicio de equilibrio que no siempre es fácil de resolver.
Más allá de trucos como cerrar las ventanas por el día y abrirlas por la noche para ventilar, el aire acondicionado y es un imprescindible en muchos hogares. El problema es que muchos de los hábitos que tenemos con este dispositivo de refrigeración no solo no ayudan, sino que directamente encarecen el consumo sin mejorar el confort. Y ahí es donde entra en juego la eficiencia energética.
Jesús Sahún, experto en eficiencia energética y director comercial de Switching Consulting, explicaba en el programa Conexión Aragón de Aragón Televisión que el aire acondicionado puede suponer "entre 20 y 60 euros extra al mes de gasto en cualquier hogar". Una horquilla amplia que depende, en gran medida, de cómo se use el aparato.
26 grados: ni más ni menos
La recomendación de Sahún en el programa de la televisión pública aragonesa es clara y no deja mucho margen de interpretación. "Lo más recomendable es poner el aire acondicionado a una temperatura de 26 grados, ya que permite tener un confort térmico suficiente para estar en el hogar. Cualquier grado que bajemos para tener una temperatura menor supondrá en torno a un 7% extra del consumo", advierte.
Dicho de otra manera: si alguien pone el aparato a 23 grados en lugar de a 26, está pagando aproximadamente un 21% más de lo que necesita. Y el resultado en términos de bienestar no justifica ese extra.
Pero atención, porque el error también puede ir en sentido contrario. Hay quien sube la temperatura pensando que así el equipo refrigerará el espacio con más eficiencia, y el experto aclara que eso tampoco funciona. "Hay que ponerlo a 26 grados", insistía.
El ventilador, el gran aliado que nadie teme en la factura
Una de las combinaciones más eficientes, según Sahún, es usar el aire acondicionado junto al ventilador, siempre que la casa esté bien aislada. Y lo que dice sobre el consumo del ventilador es de lo más interesante si hablamos de la factura energética: "No vas a notar el gasto porque estamos hablando igual de 10 euros durante 90 días de uso durante el verano".
Los trucos de toda la vida, que siguen funcionando
Además de las recomendaciones sobre climatización, Sahún apuntaba a una serie de hábitos que, aunque parezcan obvios, se están perdiendo. El primero es bajar las persianas y cerrar las ventanas durante las horas centrales del día. "Este es el truco más antiguo para mantener la casa a oscuras durante las horas centrales del día. Hay que hacer caso porque igual se están perdiendo costumbres esenciales de eficiencia y ahorro", señalaba.
El segundo tiene que ver con la ventilación: aprovechar la madrugada y las primeras horas de la mañana para renovar el aire, siempre que la temperatura haya descendido. "La ventilación ideal es durante la madrugada. Por eso, es recomendable abrir y cerrar cuando te vas de casa, pero antes de las 9 de la mañana porque a esa hora comienza a calentar el sol", aconsejaba.
A eso se suman dos normas básicas que conviene recordar: mantener puertas y ventanas cerradas siempre que el aire acondicionado esté en marcha, y limpiar los filtros del aparato de forma periódica. Según el especialista, hacerlo no solo mejora la eficiencia del equipo, sino que también contribuye a que el aire que circula por la casa esté más purificado.
Fotografías | Jakub Zerdzicki para Pexels, Asociación de Empresas de Eficiencia Energética,
En Decoesfera | Un experto en aire acondicionado sobre el precio de tenerlo encendido en las horas centrales de calor: "Sería alrededor de 1,95 euros el día"
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