Carlos Llull, técnico de climatización: "Dejar el aire acondicionado durante 8 horas por la noche puede costar alrededor de un euro en electricidad"

El gasto real varía según la potencia del aparato, la tarifa eléctrica que tenga cada uno contratada y el aislamiento de la vivienda

Lo que cuesta tener el aire acondicionado encendido
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Nacho Viñau Ena

Coordinator

España entra hoy en la segunda ola de calor de 2026. La AEMET activó el aviso especial el viernes y el episodio se prolongará, como mínimo, hasta el martes, con temperaturas que en el suroeste peninsular y en los valles del Guadalquivir y del Tajo pueden rozar los 42 grados. Tampoco las noches van a dar tregua: en varias capitales las noches tropicales con mínimas que no bajarán de los 24 o 26 grados, así que dormir sin aire acondicionado va a ser complicado en buena parte de la Península.

Y ahí es donde vuelve la duda que se repite cada verano en miles de casas: ¿mejor dejar el aparato encendido toda la noche o apagarlo en cuanto se alcanza la temperatura deseada para no disparar la factura? El técnico de climatización Carlos Llull, que se ha hecho conocido en redes por explicar este tipo de cosas, ha dado su respuesta en un vídeo en Youtube.

Puede costar alrededor de un euro en electricidad

Según este técnico, "Dejar el aire acondicionado durante 8 horas por la noche puede costar alrededor de un euro en electricidad". Eso sí, matiza que no es una cifra universal. Habla de un ejemplo concreto, con un equipo moderno de por medio, y deja claro que el gasto real varía según la potencia del aparato, la tarifa eléctrica que tenga cada uno contratada y el aislamiento de la vivienda. No es lo mismo un piso con ventanas de doble cristal que uno de los años setenta sin aislar.

Consejos uso aire acondicionado

El error que comete casi todo el mundo antes de dormir. Llull describe una escena que le sonará a cualquiera. Son las diez de la noche, la habitación está a 29 grados, se programa el aire a 24 y el aparato se pone a enfriar. Hasta ahí, todo normal. El problema viene después.

"Los equipos inverter modernos no consumen el 100 % toda la noche", explica. Una vez que la habitación llega a la temperatura marcada, el compresor deja de ir a máxima potencia y pasa a trabajar mucho más despacio, solo lo justo para mantener el nivel. Es precisamente ese funcionamiento el que hace que dejarlo puesto salga más barato de lo que parece.

El fallo, según Llull, está en lo que viene después: apagar el aparato pensando que así se ahorra más. Paredes, techo y muebles siguen soltando el calor acumulado durante el día, así que la habitación vuelve a subir de temperatura aunque el aire esté apagado. Si un par de horas más tarde la persona se despierta sudando y lo vuelve a encender, el equipo ya no tiene que mantener una temperatura, tiene que bajarla desde cero. "El aire acondicionado tiene que volver a trabajar muy fuerte para volver a enfriar otra vez toda tu habitación", resume.

No siempre es cuestión del aparato

Llull también quita algo de presión al aire acondicionado como único responsable de la factura. "Muchas veces el problema no es cuánto consume el aire acondicionado; el problema es cuánto calor entra en la vivienda", apunta. Una casa con mal aislamiento obliga al equipo a trabajar más tiempo del necesario solo para compensar lo que se cuela desde fuera.

En esa línea va también la recomendación del IDAE, el instituto dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica: mejorar el aislamiento de ventanas, persianas y cerramientos reduce de forma notable la necesidad de refrigerar la casa, más allá de lo que se pueda ahorrar solo tocando el termostato.

Qué dice la tecnología inverter (y qué recomienda la OCU)

Lo que cuenta Llull encaja con cómo funcionan realmente los sistemas inverter, presentes ya en la mayoría de los equipos que se venden. En lugar de encenderse y apagarse en ciclos, como hacían los aparatos antiguos, el compresor regula su velocidad de forma continua para mantener la temperatura estable. Eso evita los picos de consumo del arranque y hace que el aparato trabaje mejor cuanto menos se le interrumpe.

La OCU va en la misma dirección en sus consejos de uso: apagar y volver a encender el equipo constantemente lo obliga a funcionar siempre al 100 %, así que lo más eficiente suele ser fijar la temperatura deseada y dejar que el aparato se encargue del resto. También recuerda algo que se suele pasar por alto: mantener los filtros limpios influye tanto en el consumo como en que el aire realmente llegue frío a la habitación.

Entre ola y ola de calor, este verano promete dejar más de una noche en la que la pregunta del aire acondicionado va a volver a la mesa. Y, visto lo visto, la respuesta parece estar menos en el botón de encendido y apagado y más en dejar que el equipo haga su trabajo.

Fotografías | Carlos Llull, Freepik, jcomp

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