Yo en decoración suelo ser más bien pragmática y huyo de florituras si no tienen alguna utilidad, tal vez como vicio después de haber vivido cuatro años en un minipiso. El caso es que hay veces que me encuentro con espacios que me hacen replantearme mis principios, como este dormitorio romántico en azul y dorado que os traigo hoy.
Tal vez es porque me gusta el azul para los dormitorios (el mío lo es) o tal vez por el bosque que se atisba por los ventanales, pero es que me ha encantado esta habitación. Fijaos cómo han empapelado la pared de impacto con un diseño muy delicado en azul y dorado imitando ramas. El papel está muy bien escogido, pese al riesgo de caer en el barroquismo cuando se introducen brillos en la decoración.

La cama, situada entre dos mesillas blancas labradas se ve muy cómoda, y los textiles forman la combinación perfecta con el resto de elementos de la habitación. Otra de las cosas que me atrae es el sofá que hay delante de la cama, que sirve como descalzadora y como rincón de lectura, sobre todo cuando apoyas los pies en el baúl que tiene delante y que mira hacia un mueble blanco, probablemente realizado a medida.

Si tuviera que buscarle un pero, tal vez diría que el sofá, al ser tan grande, agobia un poco en el espacio de la habitación. Pero, ¿qué queréis que os diga? A mí este dormitorio azul y blanco me ha ganado el corazón.
Imágenes | Apartment Therapy En Decoesfera | Puertas abiertas: el dormitorio de una amante de la moda
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2 comentarios
anatenerife
Pues yo justamente eliminaría los espejos en la mesilla y también el de la pared, no tienen sentido sino meramente decorativo y para ampliar el espacio, recargan las mesillas en una habitación ya de por sí bastante recargada. Añadiría un cabecero, y reduciría un poco el tamaño del sillón, aunque me gusta como está sobresale del tamaño de la cama y creo que quedaría mejor y sería más cómodo por dentro de ésta. Por lo demás la combinación de colores muy bonita.
marttukki
Me gusta la idea de los espejos en la mesilla. Muy original.