La decoración DIY sigue ganando terreno en los hogares. Frente a los objetos producidos en serie, cada vez más personas buscan piezas con personalidad, capaces de contar una historia y aportar un toque único a los espacios. En este contexto, los marcos decorados con tela se han convertido en una de las tendencias más sencillas, económicas y creativas para renovar paredes y estanterías.
Lo mejor de esta idea es que no requiere grandes habilidades manuales ni materiales complicados. Basta con aprovechar retales de tela que tengamos en casa —de proyectos de costura, ropa antigua o incluso restos de cortinas— para transformar marcos sencillos en piezas decorativas con carácter.
Qué hace falta para preparar un marco con telas
Para poder desarrollar este proyecto DIY con telas recicladas hace falta que tengas en casa estas herramientas.
- Marco de fotos
- Telas
- Pegamento adhesivo
- Cartón
Cómo hacer un marco de fotos con un retal de tela paso a paso
El proceso es sencillo y apenas requiere herramientas. El primer paso consiste en recortar la tela necesaria, calculando que sobre un pequeño margen para poder doblarla hacia el interior del marco.
Una vez preparada, se aplica pegamento adhesivo sobre la superficie del marco, en la cara que quedará visible, y se coloca la tela estirada con cuidado para evitar arrugas. Cuando esté bien fijada, se recortan las cuatro esquinas del tejido para facilitar el doblado.
A continuación, se pliegan los laterales de la tela hacia la parte trasera del marco y se pegan con cuidado para que queden bien ajustados. Este paso es importante para conseguir un acabado limpio y profesional.
Para adaptar la tela al hueco interior del marco, se utiliza una técnica muy sencilla. Desde la parte delantera se introduce la tijera y se realiza un corte en forma de X en el centro de la tela.
Después se recortan los cuatro triángulos que se generan en ese corte y se doblan los bordes restantes hacia el interior del marco. Estos bordes también se fijan con adhesivo para que queden perfectamente sujetos. De este modo, el tejido queda completamente integrado en la estructura del marco, tanto por fuera como por dentro.
Para completar el resultado y darle un aspecto más cuidado, se puede elaborar un paspartú personalizado. Solo hace falta un cartón recortado al tamaño del marco.
El procedimiento es muy similar al anterior, se pega la tela sobre el cartón, se ajusta bien el tejido y se recortan los sobrantes para que quede perfectamente tensado. Este detalle no solo mejora el acabado estético, sino que también ayuda a enmarcar mejor la fotografía o ilustración que se coloque dentro.
Una vez preparados el marco y el paspartú, solo queda montar la pieza. Se coloca la foto o lámina elegida, se introduce el paspartú y se cierra el marco como de costumbre. El resultado es un objeto decorativo completamente personalizado, que puede integrarse en composiciones de pared, decorar una estantería o convertirse en un regalo hecho a mano con mucho encanto.
Fotografía de portada | Unsplash
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