Las cocinas con muebles de madera, pero de madera maciza (no melamina ni porcelánicos que solo la imitan) llevan tiempo consolidándose como una tendencia clara. A pesar de que, en principio, este material podría parecer poco adecuado para un espacio expuesto a humos, cambios de temperatura o humedad puntual, la realidad es que su presencia es cada vez más habitual en proyectos contemporáneos. La percepción de fragilidad ha ido quedando atrás gracias a la evolución de los tratamientos protectores y a una mirada más consciente hacia los materiales naturales dentro del hogar.
Los nuevos procesos de sellado, la utilización de maderas tropicales más resistentes y también los cambios en la forma de habitar la cocina (con preparaciones más sencillas y tiempos de uso diferentes), y las cocinas s integradas dentro del salón como cocinas abierta o semi abiertas han favorecido este regreso a lo auténtico.
A todo ello se suma un factor difícil de ignorar: la belleza propia de la madera maciza, sus vetas, las imperfecciones naturales y su capacidad para aportar calidez visual y sensorial, algo que otros materiales difícilmente consiguen reproducir con la misma naturalidad
Aunque tradicionalmente se piensa que la madera puede resultar menos práctica en términos de limpieza o mantenimiento frente a superficies sintéticas, la madera sigue ganando terreno por su capacidad para crear ambientes acogedores y conectados con la naturaleza. En un contexto en el que buscamos rodearnos de menos plástico y más materiales naturales, estos muebles aportan una sensación de hogar sereno y duradero que encaja con estilos de vida más conscientes.
La sostenibilidad, entendida ya como una necesidad y no solo como una moda, refuerza además el atractivo de las cocinas realizadas con madera recuperada o procedente de fuentes responsables, y permite diseños fabricados con madera recuperada, como esta cocina de Hauka de Casa Decor.
Casa Decor
O esta cocina hecha diseño de Katrin Arens, y que os enseñábamos aquí.
Imagen de Michele Branca
Pero el acabado natural de la madera no implica que la cocina tenga que tener necesariamente un carácter rústico.
La palilleria llega hasta los muebles de cocina, para dar ritmo y poner una nota especial en la cocina. También otras maderas más oscuras, consiguen un efecto más elegante, para los que no quieren perder glamour, pero se apuntan al tacto más natural de la madera en la cocina.
Imagen de Marieastrid Pelsser
Imagen de una cocina en Melbourne, proyecto de Austin Maynard Architects y fotografía de Tess Kelly.
El acabado nogal, más elegante y sobrio en esta cocina de Studio Mc Gee.
Esta cocina de Kvik es el modelo Cima.
Al final, la presencia de la madera maciza en la cocina responde a algo más profundo que una simple tendencia decorativa. Refleja un cambio de sensibilidad hacia materiales duraderos, espacios más humanos y una forma de vivir el hogar con mayor calma.
Apostar por ella no solo transforma la estética de la cocina, sino también la manera en que la habitamos día a día, acercándonos a un entorno más cálido, consciente y atemporal.
Fotografía de portada | Ikea
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