Integrar la lavadora en el cuarto de baño es una solución cada vez más habitual, especialmente en viviendas donde cada centímetro cuenta. La arquitecta Emma Guillén (@rusem.ma) propone distintas alternativas que combinan funcionalidad y estética, demostrando que incluso los espacios reducidos pueden albergar este electrodoméstico sin renunciar al diseño.
En muchos hogares, la falta de un lavadero independiente obliga a buscar soluciones ingeniosas. El baño, por su cercanía a las tomas de agua y desagüe, se convierte en una ubicación lógica. Sin embargo, no basta con hacer hueco, es necesario planificar bien las dimensiones y la integración visual.
Bajo la encimera
La opción más clásica es colocar la lavadora bajo la encimera del lavabo. Esta solución permite ocultarla parcialmente y mantener una estética ordenada. Para ello, es imprescindible contar con un hueco mínimo de 60 centímetros de ancho, 60 de fondo y 85 de alto.
Conviene tener en cuenta que las lavadoras de carga frontal estándar suelen ajustarse exactamente a estas medidas (60x60x85 cm), por lo que el espacio debe estar perfectamente calculado. Un pequeño margen adicional facilitará la instalación y evitará problemas de ventilación.
En vertical
Cuando el ancho es limitado pero se dispone de altura suficiente, apilar la lavadora y la secadora es una alternativa muy eficiente. Este sistema requiere un espacio mínimo de 60 centímetros de ancho, 60 de fondo y aproximadamente 1,70 metros de alto.
Una de sus grandes ventajas es su integración estética, al ubicarlas dentro de un módulo con puertas, el conjunto puede pasar desapercibido y parecer un armario más del baño. Esta solución es ideal para quienes buscan un acabado más limpio y uniforme sin renunciar a la funcionalidad.
Formatos compactos
Para baños especialmente pequeños, existen lavadoras de formato reducido, con tan solo 45 centímetros de ancho. En este caso, basta con un hueco de 45x60x85 cm, lo que abre nuevas posibilidades en distribuciones más ajustadas.
Aunque estos modelos tienen menor capacidad de carga, resultan perfectamente adecuados para hogares de una o dos personas. Además, su tamaño compacto permite integrarlos en rincones donde una lavadora convencional sería inviable.
Fotografía de portada | Vía @rusem.ma
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