Juan Antonio Romero, experto en electrodomésticos: "Pequeños cambios en los hábitos diarios pueden reducir notablemente la factura eléctrica sin necesidad de invertir en nuevos electrodomésticos"

Para reducir la factura energética es importante revisar hábitos y tratar de aprovechar las ventajas de la tecnología

Ahorro de energía
Sin comentarios Twitter Flipboard E-mail
nacho-vinau

Nacho Viñau Ena

Coordinator

La factura de la luz se ha convertido desde hace tiempo en una preocupación constante en muchos hogares. Aunque intentemos controlar el consumo, a final de mes sigue siendo habitual llevarse alguna sorpresa al revisar el recibo. Y no siempre tiene que ver con poner más lavadoras o encender más veces el aire acondicionado.

Muchas veces, el problema está en pequeños gestos cotidianos que repetimos sin pensar demasiado. Hay electrodomésticos que consumen sin hacer ruido, en el sentido más literal: el frigorífico, que nunca se apaga; la lavadora que se pone a media carga; o el televisor que se queda en standby durante horas. Son hábitos tan normalizados que pasan desapercibidos, pero acaban teniendo impacto en la factura. Para entender mejor dónde está el verdadero margen de ahorro, desde Decoesfera hemos hablado con Juan Antonio Romero, Trainer en Haier Smart Home Iberia.

Los pequeños hábitos que disparan el consumo sin darnos cuenta

A la hora de intentar reducir el reducir el consumo eléctrico en casa, todos intentamos comprar electrodomésticos eficientes ayuda. Y estos electrodomésticos ayudan, pero no hacen milagros. De poco sirve tener una lavadora de bajo consumo o un frigorífico con buena clasificación energética si después se utilizan de forma poco eficiente en el día a día. Y ahí es donde, según los expertos, suelen estar muchos de los errores más habituales.

Juan Antonio Romero lo resume con ejemplos muy cotidianos: "Abrir y cerrar constantemente el frigorífico, o en el caso del lavado, elegir programas inadecuados o abusar de temperaturas altas suele hacer que aumente el consumo. Son pequeños gestos que, repetidos, aumentan el consumo del aparato".

El problema es que son hábitos completamente normalizados en casa y apenas se perciben como un gasto. Poner la lavadora medio vacía, abrir la nevera varias veces seguidas mientras cocinamos o utilizar programas más largos de lo necesario acaba teniendo un impacto real en el consumo mensual. Por eso Romero insiste en una idea que a menudo pasa desapercibida: "Muchas veces no es el electrodoméstico el problema, sino cómo se utiliza en el día a día".

Los errores más comunes en lavadora y lavavajillas

Poner la lavadora a media carga sin seleccionar la opción correspondiente o usar programas de alta temperatura para ropa que no lo necesita son los dos errores que, según el experto, más encarecen la factura en el uso cotidiano. "Esto hace que se consuma más agua y electricidad de forma innecesaria", explica Romero, que insiste en la importancia de elegir siempre el programa adecuado según el nivel real de suciedad y el tipo de carga.

En este sentido, la tecnología empieza a jugar un papel útil, gracias a las app que firmas como Haier que recomiendan programas personalizados para la lavadora en función de la carga y el tipo de prendas. En lavavajillas, la tecnología Washlens ajusta automáticamente el ciclo más eficiente según la suciedad detectada y cómo están colocados los cestos.

El electrodoméstico que más gasta sin que nadie lo note

Ahorro de energía con los electrodomésticos

Cuando se habla de consumo eléctrico, mucha gente piensa antes en el horno, el aire acondicionado o la secadora. Sin embargo, hay electrodomésticos que consumen si que nos demos cuenta, teniendo un peso enorme en la factura. Y el frigorífico es su principal exponente. La razón es sencilla: es el único electrodoméstico de la casa que permanece funcionando todos los días del año.

"El frigorífico funciona las 24 horas del día sin interrupción. Por eso, su consumo constante lo convierte en uno de los que más energía acumula a lo largo del mes", explica Romero. Lo interesante no es solo el dato, sino lo que viene después: contar con un modelo eficiente no se resume únicamente en la etiqueta energética.

En Haier, por ejemplo, trabajan con un diseño de cajones de acceso directo al congelador —lo que llaman Direct Access— que, según el experto, permite reducir hasta un 30% el consumo comparado con modelos que no incorporan ese sistema. Una diferencia que no se ve, pero que se nota en la factura.

Romero añade otro elemento que suele pasarse por alto y que también suma al consumo eléctrico: la situación en standby de muchos electrodomésticos. De hecho, este sigue siendo uno de los mitos más extendidos, ya que mucha gente sigue creyendo que si el piloto de un aparato está en rojo, prácticamente no consume. 

Y según explica este experto, "Muchos dispositivos como televisores, cargadores o reuters siguen consumiendo electricidad de forma constante, aunque no estén en uso activo, lo que se conoce como consumo fantasma o standby power". 

Qué innovaciones sí funcionan y cuáles son más marketing que ahorro real

Aquí Romero tiene una posición clara: las innovaciones que generan ahorro real son las que reducen consumo de forma medible y automática, sin depender de que el usuario recuerde hacer nada. "Destacan sistemas avanzados de sensores de temperaturas y optimización inteligente mediante IA que analizan el uso y adaptan los ciclos en lavadoras, lavavajillas o frigoríficos, evitando consumos innecesarios", apunta.

En el caso concreto de los frigoríficos, menciona funciones como la regulación proactiva de temperatura en función de los hábitos de compra y el clima, o los sensores independientes por balda. Tecnologías que trabajan solas, sin que el usuario tenga que acordarse de activar nada.

Qué combinaciones de electrodomésticos disparan el consumo

Haier

No todos los momentos del día son iguales en términos de consumo, y tampoco todas las combinaciones de aparatos. "Cocinar con horno y vitro a la vez o usar la secadora junto a otros grandes consumos, como el aire acondicionado, en horas punta puede disparar la demanda eléctrica", advierte Romero.

La solución no es dejar de usar los electrodomésticos, sino escalonar su uso. En este sentido, hay apps que permiten identificar las franjas horarias de menor coste energético para planificar cuándo poner la lavadora o el lavavajillas, algo especialmente útil para quienes tienen tarifa con discriminación horaria.

Mantenimiento: el factor que nadie tiene en cuenta

La falta de mantenimiento también influye más de lo que pensamos a la hora de que se dispare el consumo de la luz. Un filtro sucio, una goma deteriorada o una ventilación insuficiente son pequeños detalles de mantenimiento que, ignorados, hacen que el electrodoméstico trabaje más de lo necesario para conseguir el mismo resultado.

 "Un electrodoméstico sucio o mal ventilado necesita más energía para funcionar al mismo nivel", resume el experto. Romero reconoce que este es un aspecto que con frecuencia se desconoce o se pasa por alto, y que la propia app hOn intenta paliar enviando recordatorios periódicos sobre el estado del aparato y recomendaciones de mantenimiento.

Qué se puede hacer para reducir el consumo sin gastar en electrodomésticos nuevos

Por fortuna, no siempre hace falta invertir para mejorar la eficiencia. De hecho, el experto recomienda "Utilizar programas eco o de baja temperatura, aprovechar cargas completas en lavadora y lavavajillas y evitar el consumo en horas punta son medidas muy efectivas", señala el experto.

 Y añade: "Desconectar los aparatos en lugar de dejarlos en standby ayuda a eliminar consumos invisibles. En conjunto, estos gestos sencillos optimizan el uso de la energía y mejoran la eficiencia del hogar de forma inmediata".

En Decoesfera | Esta es la temperatura óptima para mantener una sensación confortable en casa sin gastar demasiada luz, según un experto

En Decoesfera | Los fabricantes han hablado: así se tiene que limpiar la lavadora por dentro para que deje la ropa como nueva

En Decoesfera | Paul Carcel, experto en electrodomésticos: "Hay lavavajillas que incorporan clase energética A-30% y consumen hasta un 30% menos de energía que el umbral exigido por la normativa europea"






Inicio