Febrero marca un punto de transición claro en el calendario del huerto doméstico. El frío todavía se nota, pero la luz cambia y los días empiezan a estirarse casi sin que se perciba. Ese pequeño cambio es suficiente para que muchas semillas despierten si se les ofrece un entorno mínimamente protegido.
Para quienes cultivan en balcón, terraza o incluso en el interior de casa, este mes es una oportunidad estratégica. Sembrar ahora no implica correr riesgos innecesarios, sino adelantar procesos que la naturaleza ya empieza a activar. Con un semillero bien colocado, se gana tiempo y se mejora el desarrollo posterior de las plantas.
Llegar a la primavera con plantas formadas
Además, iniciar las siembras en febrero permite llegar a la primavera con plantas ya formadas. Esto se traduce en ejemplares más fuertes, mejor adaptados y con menos estrés cuando llega el trasplante definitivo. Es ua ventaja clara frente a quienes esperan a marzo o abril.
Hortalizas rápidas
Las hortalizas de crecimiento rápido son las más agradecidas en esta fase temprana. Lechugas, espinacas, acelgas y rabanitos germinan bien durante febrero, sobre todo si se siembran en semilleros protegidos. En pocas semanas ya muestran un crecimiento constante y estable.
Los tomates y los pimientos también pueden iniciarse en este mes, siempre en interior o bajo mini invernadero. Son semillas que necesitan calor para germinar, pero empezar ahora permite obtener plantas robustas listas para trasplantar cuando suben las temperaturas.
El calabacín y la berenjena entran en el mismo grupo de siembras anticipadas. Requieren controlar bien la temperatura y evitar el exceso de humedad, pero el adelanto se nota claramente en el ritmo de crecimiento durante la primavera.
Planteles de vivero
Mes de las flores y las aromáticas
En el apartado ornamental, febrero es un mes clave para muchas flores. Caléndulas, cosmos, claveles y capuchinas se adaptan bien a siembras tempranas y agradecen este margen extra para florecer antes y con más fuerza.
Claveles en el jarrón.
Las plantas aromáticas también encuentran su momento. Perejil, cilantro y cebollino germinan sin demasiadas complicaciones si tienen luz suficiente y un sustrato ligero. Son ideales para quienes empiezan y buscan resultados rápidos.
El truco está en la ubicación del semillero. Debe recibir buena luz natural, estar protegido de corrientes de aire y mantener un riego moderado. Una cubierta transparente ayuda a conservar la humedad sin encharcar la tierra.
Sembrar en febrero no es ir contracorriente, sino adelantarse con criterio y con mucho acierto. Es una forma sencilla de ganar semanas a la primavera y disfrutar antes de un balcón verde, productivo y lleno de vida.
Fotos | Pexels
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