Compartir
Publicidad

El nuevo Noma se concibe como una aldea-restaurante en el disfrutar de una experiencia que conecta la cocina con la naturaleza

El nuevo Noma se concibe como una aldea-restaurante en el disfrutar de una experiencia que conecta la cocina con la naturaleza
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El Noma, es uno de los restaurantes más conocidos del mundo que ha sido reconocido en cuatro ocasiones como el mejor restaurante del mundo. El año pasado cerró sus puertas al antiguo almacén del puerto del siglo XVI que había ocupado durante catorce años y, después de más de tres años de planificación, el nuevo hogar de Noma se reabrió en febrero de este año en un espacio desarrollado y diseñado por el estudio de arquitectura BIG-Bjarke Ingels Group.

Pero este espacio no se limita a una cocina y al comedor. El nuevo Noma, que se sitúa en Christiania, en una zona en las afueras de Copenhague rodeada de dos lagos, ha sido diseñado como un pequeño pueblo en el que varios edificios con distintos usos se conectan entre sí.

Unnamed 5

El estudio de arquitectura decidió separar las funciones individuales del restaurante y organizarlas por edificios. En total han resultado once espacios, cada uno adaptado a sus necesidades específicas y construidos con los materiales más adecuados según sus funciones.

El edificio principal de la pequeña aldea, alrededor del cual se agrupan los demás es la cocina, el auténtico corazón del restaurante.

En palabras de Bjarke Ingels, del estudio de arquitectura "El nuevo noma disuelve la idea tradicional de un restaurante en sus partes constituyentes y los vuelve a armar de una manera que pone a los chefs en el centro de todo. Cada parte de la experiencia del restaurante, la llegada, el salón, la barbacoa, la selección de vinos y la compañía privada, están agrupados alrededor de los chefs. Desde su posición central, tienen una visión perfecta de cada rincón del restaurante"

La cocina, está construida de modo que toda su parte interior pueda verse y se ha cubierto con una capucha de gran tamaño que se cierne sobre los chefs. Desde aquí, los chefs pueden supervisar toda la cocina y las áreas para huéspedes, incluido el comedor y el comedor privado contiguo.

En el comedor, una gran claraboya y un amplio conjunto de ventanas que se deslizan y se pueden abrir al exterior permiten a los huéspedes sentir todas las estaciones que hace que el entorno del restaurante cambie en función de estas.

Entre las edificaciones, la mayoría individuales hay muchos espacios cerrados con vidrio, lo que permite a los huéspedes y al equipo del noma deambular en constante conexión con la naturaleza.

Algunas de estas casas, contienen el invernadero o el jardín del restaurante, la cocina de prueba o la panadería.

Otras edificaciones contienen la barbacoa, que es una cabaña sin salida gigante y el salón, que se ve y se siente como una chimenea gigante y acogedora hecha de ladrillo en su interior y exterior.

Los huéspedes tienen la oportunidad de caminar a través de cada uno de los edificios circundantes y experimentar con la variedad de materiales nórdicos y las distintas técnicas de construcción. Uno de los materiales principales, que está presente tanto en tejados, suelos y gran parte del mobiliario es la madera. Además de ésta, el vidrio y las paredes de mamposteria originales completan el diálogo de los materiales que se alternan y combinan entre sí.

El resultado final es una experiencia que va más allá de un simple restaurante, creándose un espacio más íntimo en el que los huéspedes son bienvenidos a experimentar un nuevo menú y a participar de una nueva filosofía, que redefinirá el Noma de los próximos años.

Unnamed 4
Unnamed 6
Unnamed 8
Unnamed 9
Unnamed 10
Unnamed 11
Unnamed 12

Créditos de imagen Rasmus Hjortsho, información vía BIG.DK

Más en Decoesfera |Noma vuelve a abrir sus puertas en Copenhague: Esencia escandinava en estado puro

Toma Tomate, nueva apuesta gastronómica en Madrid con decoración de Dorotea Estudio

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio