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Hotel Tximista, una fábrica de harinas recuperada en Estella

Hotel Tximista, una fábrica de harinas recuperada en Estella
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Hace unas semanas estuve unos días por Tierra Estella, y aunque no me alojé en él, pude conocer el Hotel Tximista, una antigua fábrica de harinas del siglo XIX recuperada y convertida en un interesante alojamiento. El hotel está en la ruta del Camino de Santiago, y no es raro ver pasar por las calles adyacentes peregrinos pertrechados con mochilas, bastones y ropas cómodas.

Su entrada sorprende pues no se trata de la típica puerta de hotel al uso. Unas vigas inclinadas jalonan el paso hasta la entrada principal, dejando ver al fondo el jardín y la terraza. La sensación en un principio es de agobio, pero pronto se aprende a transitar entre las columnas. Enmarcada entre varias de ellas, da la bienvenida una enorme máquina perteneciente a la antigua fábrica.

Hotel Tximista

El hotel posee un jardín de aspecto casi salvaje en algunas zonas, sobre todo la que linda con el río Ega, un mirador de lujo para dejarse mecer por el sonido del agua acomodados en las tumbonas. La terraza tiene acceso desde la entrada y los salones interiores, y está amueblada con piezas modernas y funcionales, con rotundos sofás de corte moderno en tonos grises, y livianas sillas de director, dispuestas en varias zonas de reunión sobre un suelo de listones de madera.

Hotel Tximista

La recepción es minimalista, un estilo que se hace evidente en todo el hotel. Tan solo un mostrador rojo rompe con el blanco desnudo de la estancia, dejando la importancia a las paredes inclinadas y a la luz que llega desde los ventanales.

Desde allí se accede a un amplio salón cafetería en el que la madera de techos y vigas toma protagonismo junto con la combinación de rojo y negro, presente en los sofás, lámparas y complementos. A lo largo de toda la sala se encuentran expuestas distintas piezas de maquinaria originales de la fábrica, todas en muy buen estado y pintadas de rojo.

Hotel Tximista

Una de las salas del hotel está destinada a eventos, presentándose como un gran contenedor blanco lleno de luz, decorado con tan solo algunos cuadros que aportan un punto de color, y una enorme máquina (es la constante de la zona común) que preside la entrada a este recinto.

Hotel Tximista

Las habitaciones están decoradas en rojo y negro, sobre paredes estrictamente blancas. La mayoría de ellas presentan una peculiar estructura, con tres estancias contiguas de planta hexagonal. Se accede a la pequeña suite por una sala con un escritorio integrado en la pared, frente al cual se encuentran los armarios.

A un lado está el baño, amplio y vestido de baldosas rojas. Al otro lado, el dormitorio limpio de todo artificio, tan solo una cama blanca vestida austeramente en el centro del polígono. El paisaje que se ve tras las ventanas es un espectáculo de frescor, el río Ega y las copas de los árboles acarician la estancia.

Más información | Hotel Tximista En Decoesfera | Hotel St. Pancras Renaissance, cinco estrellas con historia en Londres (I)

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