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Ningún electrodoméstico es para siempre, y estas son las averías (y sus soluciones) más frecuentes

Ningún electrodoméstico es para siempre, y estas son las averías (y sus soluciones) más frecuentes
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Quien haya amueblado una cocina comprende el gasto que supone invertir en electrodomésticos de elevada calidad o alto consumo energético, algo que nos lleva a la disyuntiva entre invertir en el largo plazo con electrodomésticos menos asequibles (pero teóricamente más durables) o arriesgar con electrodomésticos baratos (presumiblemente peores en durabilidad).

Tanto unos como otros tienen una garantía legal mínima, y muchos de ellos tienen a mayores una garantía comercial. Pero una vez que ha pasado cierto tiempo, ¿qué ocurre si tenemos una avería? ¿A quién recurrimos? Hay dos puntos a los que debes atender en este caso para saber exactamente a quién debes recurrir: la fecha de la garantía, y las coberturas de tu seguro de hogar, como los que ofrece AXA, con distintos productos y configuraciones en función de las necesidades con las que cuente tu casa.

Hoy vamos a repasar las averías más comunes de los electrodomésticos, aportando datos aproximados de sus costes, para que puedas decidir.

La garantía legal es un derecho irrenunciable

Como consumidores de productos comprados en España tenemos dos años de garantía legal irrenunciable en los que durante los seis primeros meses desde la entrega del bien —que no la fecha de compra—, no será necesario justificar el defecto para que se aplique la garantía, porque se presupone que es un defecto de origen. Para productos de segunda mano, la garantía legal mínima es de un año desde la entrega, aunque es negociable con el vendedor un periodo mayor.

La ley que hace de paraguas en estos casos a los consumidores es la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias o RDL 1/2007.

No hay que confundir la garantía legal con la garantía comercial (o garantía extendida) que dan algunos fabricantes y vendedores de electrodomésticos. Esta garantía es voluntaria, generalmente tiene un coste económico para el comprador, y además no tiene por qué cubrir todo lo que cubre la garantía legal. Se trata de un contrato que aporta cierta seguridad al comprador.

electrodoméstico averiado

Pasados los dos años de la garantía legal, o transcurrido el tiempo de la garantía extendida, todas las averías de los electrodomésticos serán cosa nuestra como compradores. ¿Reparo? ¿Contrato un seguro de hogar? ¿Tiro y compro otro? Lo analizamos.

¿Qué averías son las más frecuentes en función del tipo de electrodoméstico?

No todos los electrodomésticos se rompen con la misma facilidad o en tiempos similares. Muchos hemos conocido esa nevera que todavía aguanta después de cuatro décadas de enfriar en casa de un familiar, o aquel microondas barato que tuvimos que devolver a los pocos meses. Veamos las averías más frecuentes en función del electrodoméstico.

Las averías del frigorífico

La tecnología de la nevera (que sigue el ciclo frigorífico) es bastante conocida, y sus averías suelen ser poco comunes. Sin embargo, cuenta con componentes físicos susceptibles de rotura.

El compresor es el motor de la nevera y el que hace que el ciclo frigorífico funcione. Es una pieza asequible pero cuya mano de obra puede tener un coste importante. El total, unos 300 euros.

El termostato puede desconfigurarse con el tiempo pero son bastante fiables (especialmente los electrónicos). Sin embargo, cuando ocurre su coste ronda entre los 70 y los 100 euros.

La fuga de gas es mucho más común, y grave, ya que a veces son irreparables. Si se detecta la fuga y se puede reparar, ronda los 150 euros. Si no, cambiar el evaporador puede suponer hasta 400 euros.

La rotura del circuito electrónico (ahora todo lleva chip para funcionar) es una de las más frecuentes. También es una de las más variables en precio, entre 120 y 500 euros, ya que algunos componentes requieren una configuración específica y por tanto mano de obra cualificada.

La obstrucción por hielo es la más común, pero también la más asequible de media. Suele arreglarse con descongelar, limpiar y comprobar que no haya nada dañado.

Las averías de un lavavajillas

Los lavavajillas son electrodomésticos bastante sencillos desde el punto de vista mecánico y electrónico, y la mayoría de averías suelen estar relacionadas con obstrucciones en los conductos, tanto en el brazo de aspersión como en el desagüe o el filtro. Es importante limpiar con frecuencia, especialmente si el agua de nuestra zona es dura, para evitar mandar un técnico a casa.

Los desbordamientos también son comunes, y generalmente vienen de esas obstrucciones o de pequeñas fugas. Estas pueden ser costosas, no tanto en su reparación sino en su localización (por el tiempo invertido).

limpiar el lavavajillas

Las bombas son un elemento que, aunque no tienen un coste elevado, implican un trabajo importante que eleva la factura del técnico de reparaciones. La mayoría de las veces no se rompen, solo se obstruyen.

La rotura de electrónica es comparable a la de la nevera.

Las averías de la lavadora y secadora

Teniendo en cuenta que este electrodoméstico trabaja girando constantemente, es normal que sea el que más problemas de averías nos dé.

El tambor deja de girar, o lo hace a trompicones. El problema puede deberse al motor o a la correa que transmite el movimiento en el primer caso, y a ambos (más una deformación del eje) en el segundo. Cambiar la correa es muy asequible, cambiar el motor es bastante caro, y reparar el eje casi nunca sale rentable por las horas que conlleva.

arreglar lavadora

La lavadora también tiene obstrucciones, muy frecuentes debido a que los tejidos y su suciedad, así como la cal, tienden a saturar los tubos. Esto puede provocar malos olores. Mantenerla limpia es un asunto del día a día, pero suele ser asequible desatascarla.

Por contra, el condensador, el programador, la resistencia y el presostato son elementos para los que hará falta cambiar piezas de coste muy variable y mano de obra considerable (especialmente para detectar la avería).

De nuevo, la rotura de componentes electrónicos puede rondar entre los 120 y los 500 euros

Las averías del horno y del microondas

Tanto el horno como el microondas tienen averías a pesar de que casi no tienen elementos móviles.

El ventilador, por ejemplo, es lo único que gira (con excepción del motor rustepollo). Si deja de hacerlo o si oímos golpes, casi con total seguridad la avería recaiga en esta pieza. Si por el contrario escuchamos un pequeño clic, el problema se encuentra en el salto del diferencial porque alguna resistencia está quemada. Ambas reparaciones son asequibles.

Como la nevera, el termostato puede dar problemas (coste similar) y el temporizador mecánico (hacen uso de muelles y electroimanes) puede averiarse. Curiosamente, la mayoría de los problemas de los hornos son los malos olores debido a la falta de limpieza.

limpiar el horno

Dicho esto, hay averías serias, como las fugas de gas en hornos de este tipo. En este caso siempre es recomendable llamar al servicio técnico. Los circuitos electrónicos son un nexo común entre todos los electrodomésticos, y en el horno y microondas también puede averiarse.

Las averías en la placa de cocina (vitro, inducción o gas)

La placa de cocina es uno de los elementos que más ha evolucionado en nuestra cocina y que ha cambiado drásticamente de tecnología. Sin embargo, algunos problemas siguen siendo comunes, como una rotura en el cristal o el olor a quemado.

En el primer caso es frecuente que tengamos que cambiar el cristal, que suele ser costoso; y en el segundo suele ayudar una limpieza a fondo, especialmente en la cocina de gas y en la vitrocerámica. En la placa de inducción, el olor puede venir del esmalte de las bobinas de inducción, y si persiste es posible que tengamos que hacer un reemplazo.

Para cocinas eléctricas puede suceder como con el horno y saltar el diferencial. También como el horno de gas, en la cocina a gas hemos de tener cuidado con las fugas. Su reparación es asequible, pero debe realizarla un técnico, por motivos evidentes.

En las placas de inducción es relativamente frecuente que se dañen los sensores de masa o los circuitos, que suele implicar cambiar algún módulo.

La importancia de contar con un seguro de hogar

Como hemos visto, hay decenas de averías y demasiados tipos de electrodomésticos (junto con sus miles de alternativas de compra) como para dar una única respuesta válida a la pregunta: ¿reparo mi electrodoméstico o me compro uno nuevo?

La respuesta medioambiental es concisa: reducir, reutilizar, reparar y reciclar, en este orden, para ser más sostenibles y amables con el entorno. Pero esto queda en ocasiones fuera de nuestro alcance económico.

Por ejemplo, si una nevera completa A+++ de 1.000 euros (las de marca rondan precios similares) se nos avería al poco de terminar la garantía legal, parece razonable invertir en la reparación de un componente si vamos a tener el electrodoméstico ocho años más en casa. Sin embargo, si han pasado ya ocho años y en su momento gastamos 200 euros, quizá sea el momento de invertir en un electrodoméstico nuevo. O de recurrir al seguro del hogar, si este cubre la rotura, algo que dependerá del tipo de avería al que nos enfrentemos y de las coberturas que hayamos contratado.

cocina en buen estado sin averías

Las reparaciones forman parte de las primeras alternativas del seguro de hogar, que también pueden cubrir las de electrodomésticos de gama blanca y la sustitución de sus piezas dañadas. Frente a la falta de cobertura, el tener asegurada la cocina aporta la tranquilidad cuando un día cualquiera se nos avería un electrodoméstico del que dependemos para nuestro confort. Especialmente cuando un técnico se desplaza para ver dónde está el fallo y cómo solucionarlo.

En AXA cuentan con tres seguros de hogar diferentes, a los que han llamado FlexiBásico, FlexiConfort y FlexiVip y cuyas coberturas fijas (con distintas opciones según las necesidades de cada hogar) y opcionales (averías de electrodomésticos de hasta 10 años de antigüedad como las que hemos abordado), puedes consultar aquí. Además, AXA te ofrece la posibilidad de contar directamente con profesionales para tus reparaciones domésticas, incluyendo el desplazamiento de forma totalmente gratuita.

Imágenes | iStock/AndreyPopov, iStock/AndreyPopov, iStock/kzenon, iStock/AndreyPopov, iStock/Highwaystarz-Photography, iStock/GalDanieli

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