No sé si recordaréis que hace algunos días, en uno de nuestros antes y después os comenté un caso de una cocina en la que se había logrado n cambio radical sólo con un cambio de color.
En aquel caso, que podéis ver en el link de arriba, se había aplicado el cambio de color a las paredes y a las puertas de los armarios, y aunque la distribución de la cocina e incluso los electrodomésticos eran los mismos el cambio que se había conseguido era total.
Hoy me he tropezado con estas imágenes de las que me ha parecido curioso hablar enfrentándolas a las de ese post. El por qué es que, con algo mucho más sencillo, pero con el mismo fondo, es decir, cambiar el color de nuestra cocina pero sin llegar a cambiar las puertas de los armarios o a aplicar varias tonalidades de color hemos conseguido el mismo efecto: el de un cambio radical.
En este caso el cambio ha sido precisamente al contrario. En nuestra cocina pasada, que parecía oscura, con paredes en marrón se aplicaron colores más cálidos para dar un aspecto más luminoso y juvenil.
En este caso, la cocina contaba en principio con un papel pintado estampado y en color claro, con lo que su aspecto general era bastante limpio y luminoso.
Sin embargo sus dueños preferían todo lo contrario, un color más oscuro que creara mayor contraste, un color que podríamos definir como chocolate.

Quitaron el papel pintado, que por cierto yo considero una mala idea para la cocina al deteriorarse mucho antes, y lo sustituyeron por pintura de este color, dejaron sin embargo los armarios en maderas color miel, procurando que así, pese a la oscuridad del color, en conjunto con el blanco de la encimera y el tono de la madera la cocina siguiera siendo cálida en tonos generales.
A esto también ayuda el hecho de que el color no está distribuido uniformemente a lo largo de toda la cocina, sino que se distribuye en la pared posterior a los armarios en modo de pared de impacto (en ambos casos, el antes y el después), dejando en el resto de la superficie un tono marrón claro.
Claro, además tiene otra ventaja, y es que es mucho más luminosa que la cocina anterior gracias al gran ventanal de la derecha.
Una cosa más, se han añadido a la isla central dos sillas, del color de la nueva pintura, para darle algo de equilibrio.
Imágenes vía | CasaSugar
En Decoesfera | Antes y después: un cambio de color a la cocina, Antes y después
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7 comentarios
xavier
Quizás unos taburetes con un estilo mas contemporáneo irían mejor.
Morthylla
Me gusta el cambio, destaca mucho los muebles. Y si bien las sillas parecen una buena idea, la forma no me gusta nada. Lo que sí me gustó es la pequeña cortina color coral que está en la ventana. Tengo la idea de que ayuda un poco a suavizar y 'entibiar' la luz que entra a la cocina.
Es bueno saber que no es necesario cambiar mucho para darle un mejor aire a nuestras casas. :-D
Morthylla
Eso pensaba yo, Xavier.
Gelenius
Me encanta el cambio. Siento disentir con Alejandro, pero a mi las sillas me gustan mucho, quizás con otro tapizado estarían mejor, pero eso va a gustos. Saludos,
alejandro_78
Las cortinas y las sillas como q no. No me gustan nada, cargan el ambiente haciendolo "viejuno". Lo demas queda bastante bien. El cambio se nota para bien. un saludo!!!
ninor
El cambio es espectacular. Me ha impresionado lo mucho que puede hacer un color. Incluso he pensado: "¿Han cambiado los muebles?"
Lo único que discrepo es en la ventana. Es la misma en las 2 fotos, únicamente han aprovechado una hora más soleada del día.
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3307
Me ha encantado el cambio, es increible como unicamente cambiando el color de las paredes una cocina parece otra totalmente distinta.. ha quedado muy bien..