Acumular puntos para conseguir descuentos en la compra sonaba bien. Pero en muchos casos, esa tarjeta de fidelización que te ofrecían en hiper escondía algo que nadie te explicaba con claridad: que podías endeudarte de forma ilimitada sin ser del todo consciente de ello a causa de la falta de transparencia. El Tribunal Supremo acaba de darle la razón a los consumidores.
En respuesta a una demanda interpuesta por Asufin, la Asociación de Usuarios Financieros, el Alto Tribunal ha fallado contra las tarjetas Carrefour Pass de 2019 al considerar que el contrato no informaba a los clientes sobre las características ni, sobre todo, sobre los riesgos del sistema revolving.
En su sentencia, los magistrados apuntan que el documento que firmaban los clientes parecía "encaminado más a mostrar las ventajas de la tarjeta" (como la pertenencia al Club Carrefour, la ausencia de comisión de emisión o de mantenimiento, y la posibilidad de diferir los pagos) que a permitir al consumidor ser consciente del riesgo real de lo que estaba contratando.
¿Qué es exactamente el sistema revolving y por qué es tan problemático?
La clave está en cómo funciona el mecanismo de amortización. A cambio del pago de cuotas mensuales fijas y aparentemente bajas, se aplican unos intereses muy altos que apenas cubren la deuda principal. El dinero gastado se recapitaliza constantemente, convirtiendo lo que parecía un préstamo manejable en una deuda indefinida. Es lo que Patricia Suárez, presidenta de Asufin, describe como un mecanismo "anatocista": los intereses generan, a su vez, más intereses.
El resultado, como recoge el propio Supremo, es que el consumidor puede acabar siendo lo que el tribunal denomina un "deudor cautivo" y el Banco de España llama "efecto bola de nieve". Una situación agravada, según Asufin, porque estas tarjetas se vendían en lugares completamente inadecuados para contratar un producto financiero: en la propia caja del supermercado o en estaciones de servicio, sin la información precontractual necesaria. "Conseguías puntos para obtener descuentos, pero al mismo tiempo podías endeudarte de manera ilimitada", explica Suárez.
Un fallo que no admite recurso y afecta a más de un millón de personas
La sentencia del Supremo es firme, ya que no cabe recurso. Asufin estima que alrededor de 1,5 millones de clientes contrataron este tipo de tarjeta, con una deuda conjunta que actualmente asciende a 3.000 millones de euros. Los intereses cobrados de más pueden llegar a multiplicar por dos o por tres el capital inicialmente utilizado, dependiendo de lo que cada cliente haya contraído en crédito.
De forma inmediata, Asufin va a recopilar la documentación de los afectados que contrataron en 2019 y requerirá a Carrefour que proceda a hacer las liquidaciones y pague lo que adeuda a cada uno de ellos.
Una puerta abierta a revisar todas las tarjetas revolving
El impacto de esta sentencia va más allá de la tarjeta Carrefour Pass. Según la asociación, el fallo abre la puerta a revisar todos los contratos del resto de tarjetas revolving previos a los cambios que las entidades realizaron a raíz de la orden ministerial relativa al crédito revolving, que entró en vigor el 2 de enero de 2021. Es decir, todos los contratos firmados antes de la pandemia están potencialmente en el punto de mira.
Para Asufin, esta victoria en el Supremo supone el reconocimiento de algo que llevan años denunciando: que estas tarjetas no solo tenían tipos de interés abusivos, sino que se comercializaban sin transparencia y con un sistema de amortización que empujaba a muchas familias a un sobreendeudamiento sin límite.
Fotografías | Carrefour, Freepik
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