Hay rincones de la casa que parecen tener una habilidad especial para acumular cosas. En la cocina ocurre junto a la encimera, donde terminan apiñándose las botellas, los pequeños electrodomésticos o aquello que usamos a diario y no queremos guardar cada vez. En el baño, el problema suele ser parecido: poco espacio de almacenamiento y demasiados productos que necesitamos tener a mano. Y en el salón, una esquina desaprovechada puede convertirse en el lugar perfecto para colocar libros, revistas, una lámpara o cualquier objeto que queramos tener cerca.
Por eso los carritos auxiliares siguen siendo un recurso tan práctico. No necesitan una instalación complicada, ocupan bastante menos que un mueble convencional y, al llevar ruedas, se pueden mover de una habitación a otra según las necesidades. Una característica especialmente interesante ahora que buscamos casas más flexibles, en las que un mismo mueble pueda cambiar de función con el tiempo.
Un carro bonito y económico
JYSK tiene precisamente una propuesta que juega con esa versatilidad y que, además, apuesta por un diseño negro bastante fácil de integrar en distintos estilos decorativos. El carrito ASTRUP de JYSK tiene tres estantes, y cuenta con unas medidas de 50 centímetros de ancho, 75 de alto y 33 de profundidad. Una proporción que permite colocarlo junto a una pared o en espacios donde un mueble más voluminoso tendría difícil encaje.
Uno de sus detalles más prácticos es precisamente su diseño. La parte trasera y los laterales cuentan con protección, por lo que resulta especialmente apropiado para colocarlo pegado a una pared. Así, los objetos que pongamos en los estantes quedan más recogidos y no da la sensación de estar ante una simple estructura abierta.
En la cocina puede servir como superficie auxiliar para tener a mano algunos utensilios, tarros, botellas o pequeños electrodomésticos. También puede colocarse junto a la mesa y utilizarse como pequeño mueble de apoyo cuando necesitamos espacio extra. E incluso puede servir como un moderno desayunador, para colocar la cafetera, el bote del café, las tazas y todo lo que necesitamos para tener este rincón que es tendencia.
En el salón, sus tres baldas pueden convertirse en una pequeña biblioteca para los libros que estamos leyendo, un lugar donde colocar revistas o incluso en un soporte para plantas y objetos decorativos. También es perfecto para colocar botellas y copas, y tener ahí un pequeño bar. En el baño puede solucionar la falta de espacio para toallas, cosméticos y productos de uso diario sin necesidad de añadir un mueble de mayores dimensiones.
El acabado en negro ayuda además a que no tenga una apariencia excesivamente utilitaria y a dar el toque de diseño, perfecto para integrarlo tanto en ambientes contemporáneos como en espacios con una decoración más industrial. También puede utilizarse como contraste en interiores dominados por tonos claros.
El carrito está fabricado combinando plástico ABS, MDF, melamina, polipropileno y acero con pintura en polvo. Se entrega desmontado y su montaje consiste en ensamblar los tres estantes y las cuatro ruedas. Cuenta con cuatro ruedas para moverlo con facilidad, y está a la venta por 25 euros.
Fotografíaçs | ASR Design Studio
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