Cristina Etxeberria, experta en limpieza: "La lejía no limpia, desinfecta, y no es lo mismo"

Si lo que necesitamos es eliminar grasa, restos o suciedad, necesitaremos un producto con capacidad limpiadora

LEJIA
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María Lancha

Editor

Multiusos por excelencia en casa, la lejía es el mítico producto de limpieza que todos utilizamos para prácticamente todo. Ideal para los baños, la encimera de la cocina e incluso para los rieles y manillas de la ventana. El olor a lejía es olor a limpio y eso no hay nadie que nos lo discuta.

Sin embargo, como dice la experta en limpieza Cristina Etxeberria (@brillaycocinaconcris), la lejía no es un limpiador, sino más bien un desinfectante. La diferencia puede parecer una cuestión de matices, pero es fundamental para entender cómo debemos limpiar correctamente una superficie. Limpiar y desinfectar son dos procesos distintos y cumplen objetivos diferentes.

Limpiar no es lo mismo que desinfectar

LEJIA @brillaycocinaconcris

Cuando limpiamos una superficie, lo que hacemos es retirar la suciedad, como restos de comida, polvo, grasa, manchas o residuos. Para conseguirlo, los productos de limpieza incorporan ingredientes que ayudan a desprender esa suciedad y facilitan su eliminación.

La desinfección, en cambio, tiene otro propósito: reducir o eliminar microorganismos presentes en una superficie. Por eso, una superficie puede parecer limpia a simple vista y, sin embargo, necesitar una desinfección.

“Si estamos hablando de una lejía tradicional, sin detergente, su función es desinfectante”, explica Etxeberria. Este tipo de lejía no contiene los tensioactivos propios de los productos de limpieza, que son los encargados de ayudar a desprender la suciedad y, especialmente, la grasa.

Entonces, ¿qué debemos hacer primero?

La clave está en el orden. Si una superficie está sucia, primero hay que limpiarla. Una vez eliminada la suciedad, y siempre que sea necesario desinfectarla, podemos recurrir a un producto desinfectante adecuado, como la lejía.

La razón es sencilla, la suciedad y la materia orgánica pueden interferir en la acción de algunos desinfectantes. Por eso, pretender resolver ambos pasos utilizando indistintamente un producto que solo está formulado para uno de ellos puede no ofrecer el resultado que esperamos.

Lejías que también llevan detergente

LEJIA @brillaycocinaconcris

Aquí aparece una excepción importante que puede generar confusión. No todos los productos que contienen lejía tienen exactamente la misma formulación. Existen productos que combinan lejía y detergente en una misma fórmula. En estos casos, el producto sí está diseñado para realizar ambas funciones: limpiar y desinfectar.

La diferencia, por tanto, no está simplemente en que el envase diga “lejía”, sino en la formulación concreta del producto y en el uso para el que ha sido diseñado. Por eso es importante leer siempre la etiqueta y seguir las indicaciones del fabricante. "Asique quédate con esto: limpiar es retirar la suciedad y desinfectar es reducir o eliminar microorganismos, son dos cosas diferentes", sentencia la experta.

Fotografía de portada | Vía @brillaycocinaconcris | Foto de Scurtu Corina en Unsplash

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