Hay plantas que parecen haber llegado a un punto de no retorno. Hojas lacias, tallos debilitados, raíces secas y una tierra que ya no tiene prácticamente nada que ver con aquel sustrato húmedo y esponjoso en el que crecían cuando las llevamos a casa. Y aunque muchas veces damos por perdida esa planta, todavía puede haber margen para recuperarla.
En jardinería, además, no siempre hacen falta productos específicos ni soluciones complicadas. Algunos materiales que tenemos habitualmente en casa pueden tener una segunda vida cuando los llevamos al jardín o los utilizamos con nuestras plantas. Es el caso de los corchos de las botellas de vino, que la experta en plantas María Ferrarotto, conocida en redes como la doctora de las plantas, utiliza como parte de un método para ayudar a recuperar plantas debilitadas. Y según explica, funciona especialmente bien con las orquídeas.
El truco de los corchos para intentar recuperar una planta
Esta experta en plantas consiste en reutilizar los tapones de corcho de las botellas, cortarlos en pequeños trozos y repartirlos directamente sobre la tierra de las macetas.
El objetivo no es utilizar el corcho como fertilizante, su función es mucho más sencilla: crear una especie de cobertura sobre la superficie de la tierra que ayude a conservar la humedad. Esto es especialmente importante para las especies que necesitan mantener cierto grado de humedad para desarrollarse de forma correcta.
Esta capa funciona de una manera parecida al acolchado que se utiliza en jardinería con otros materiales, como hojas secas o cortezas. Al cubrir parcialmente la superficie, el agua tarda más en evaporarse, algo especialmente interesante cuando hace calor o cuando tenemos macetas pequeñas que se secan rápidamente.
La forma de ponerlo en práctica tampoco tiene mucho misterio. Basta con coger corchos naturales que estén limpios y secos y cortarlos en rodajas o pequeños fragmentos. Después se distribuyen sobre la tierra, procurando no crear una capa demasiado gruesa y dejando libre la zona que rodea directamente al tallo.
Eso sí, hay un detalle que conviene tener en cuenta. Si la tierra mantiene la humedad durante más tiempo, no debemos seguir regando siguiendo automáticamente la misma frecuencia de antes. Lo recomendable es comprobar primero cómo está el sustrato y regar solamente cuando la planta lo necesite. De lo contrario, podemos acabar provocando un exceso de agua, algo que tampoco resulta beneficioso para las raíces.
También es importante utilizar corchos de corcho natural, y evitar aquellos tapones sintéticos que simplemente imitan su aspecto. Si el corcho presenta moho, suciedad o algún tipo de recubrimiento, lo mejor es no llevarlo a nuestras macetas.
Corchos debajo de la maceta para las orquídeas
Pero el uso del corcho en jardinería no termina aquí. María Ferrarotto también ha explicado otro sistema en el que los corchos se colocan debajo de las macetas, una técnica especialmente interesante cuando hablamos de plantas que necesitan un sustrato muy aireado, como las orquídeas.
En este caso, la finalidad es diferente. Los corchos se utilizan como pequeños elementos que permiten elevar ligeramente la maceta y favorecer la circulación de aire y el drenaje. Esto resulta especialmente interesante en especies sensibles al exceso de humedad en las raíces.
En el caso de las orquídeas, mantener una buena ventilación alrededor del sistema radicular es fundamental. Por eso, colocar varios corchos bajo la maceta puede crear un pequeño espacio entre el recipiente y la superficie sobre la que está apoyado, evitando que los agujeros de drenaje queden completamente bloqueados.
Además, este sistema tiene una ventaja muy sencilla: no hace falta comprar ningún accesorio específico. Unos cuantos corchos que tengamos por casa pueden cumplir esa función y, de paso, evitamos que terminen en el cubo de la basura.
Al final, son dos formas distintas de aprovechar el mismo material. Sobre la tierra, los trozos de corcho pueden ayudar a conservar la humedad del sustrato; debajo de la maceta, pueden contribuir a mantener despejada la zona de drenaje y favorecer la ventilación.
Fotos | Unsplash, IA de Gemini
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