Para disfrutar de terrazas, porches y jardines durante todo el año, la iluminación exterior no debería entenderse únicamente como un recurso decorativo. Cuando cae la tarde, una buena iluminación se convierte también en una cuestión de seguridad: una escalera, un sendero, un cambio de nivel o simplemente el acceso a una vivienda pueden convertirse en puntos de riesgo si quedan en penumbra. Mantener bien iluminadas estas zonas durante todo el año, y en especial en los meses de otoño e invierno, cuando anochece mucho antes, ayuda a moverse con mayor comodidad y reduce las posibilidades de tropiezos y accidentes.
En este contexto, los focos solares LED instalados en fachadas, puertas de entrada, zonas de paso o accesos al garaje han ido ganando protagonismo frente a la iluminación estrictamente ambiental. Son puntos de luz pensados para resolver necesidades concretas: marcar por dónde entrar, iluminar un tramo de camino o facilitar la llegada a casa cuando ya no hay luz natural.
Además, al funcionar con energía solar y poder incorporar sensores de movimiento, permiten que la iluminación se active justo cuando hace falta, sin necesidad de mantener encendidas toda la noche las luminarias exteriores. Una solución sencilla que combina autonomía, eficiencia y, sobre todo, una mayor sensación de seguridad alrededor de la vivienda que puede contribuir a disuadir a quien se acerque a la casa con malas intenciones, especialmente en accesos, caminos o zonas que quedan habitualmente en sombra.
Un foco solar que se enciende cuando hace falta
Entre las novedades de esta semana, Lidl vuelve a apostar un foco solar LED que no necesita conectarse a la red eléctrica y que incorpora sensor de movimiento. Este modelo de la marca Livarno tiene un aspecto bastante más discreto de lo que suele ser habitual en este tipo de iluminación gracias a un diseño bastante contemporáneo.
El foco cuenta con dos cabezales orientables de manera independiente, de modo que es posible dirigir la luz hacia dos puntos diferentes o concentrarla sobre una misma zona. Está disponible en blanco y negro, dos acabados fáciles de integrar tanto en fachadas claras como en exteriores de estética más contemporánea.
El panel solar, además, puede colocarse con cierta libertad para buscar la mejor orientación. El fabricante incluye un cable de extensión de unos cinco metros y diferentes posibilidades de montaje, algo especialmente interesante cuando el lugar que queremos iluminar no recibe suficiente sol justo en el punto donde se encuentra el foco.
Tres formas de utilizarlo
Una de las cosas más interesantes de este modelo es que no funciona únicamente como una luz que se activa al detectar movimiento. Dispone de tres modos de funcionamiento: luz de orientación combinada con sensor de movimiento, solo sensor de movimiento o apagado.
En el primer modo puede mantener una iluminación de orientación y aumentar la intensidad cuando detecta que alguien se aproxima. El sensor tiene un alcance regulable de entre 1 y 8 metros y un ángulo de detección de 100 grados, por lo que permite adaptar su funcionamiento al espacio en el que se coloque.
También se puede regular el tiempo durante el que permanece encendida la iluminación después de detectar movimiento, entre aproximadamente 10 y 60 segundos. Una función sencilla, pero práctica para zonas de paso como una puerta de entrada, un camino del jardín, las escaleras de acceso a un porche o el lateral de una vivienda.
Luz cuando cae la noche, sin tener que acordarse
El otro detalle que hace especialmente cómodo este foco es su sensor de oscuridad, con sensibilidad crepuscular regulable. Es decir, el sistema puede detectar cuándo empieza a caer la noche y gestionar automáticamente la iluminación.
El foco ofrece un flujo luminoso de aproximadamente 600 lúmenes y una temperatura de color de 4.000 K, correspondiente a una luz blanca neutra. No estamos, por tanto, ante esa iluminación excesivamente fría que puede resultar poco agradable en un jardín o una terraza, sino ante una tonalidad intermedia, perfecta para iluminar zonas exteriores.
Foco solar Led
La batería de iones de litio integrada tiene una capacidad de 4.000 mAh y, según Lidl, la luz de orientación puede alcanzar hasta unas 40 horas de iluminación después de una carga de entre seis y ocho horas. Como ocurre con cualquier sistema solar, el rendimiento real dependerá de las horas y condiciones de exposición al sol, pero resulta suficiente para plantearlo como una iluminación exterior autónoma.
Fotografías | Serena Col para Pexels, Lidl
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