Los expertos se ponen de acuerdo sobre colocar la lavadora en el baño: "Si dentro del baño tienes un rincón de esos que parecen no servir para nada, entonces perfecto"

De hecho, hay viviendas con dos baños en las que uno de ellos puede asumir prácticamente la función de lavandería

LAVADORA BAÑO
Sin comentarios Twitter Flipboard E-mail
maria-lancha

María Lancha

Editor

Durante años, la cocina ha sido el lugar casi predeterminado para instalar la lavadora. Sin embargo, la distribución de las viviendas ha cambiado y, con ella, también la manera de organizar las tareas domésticas. Cada vez son más quienes se plantean trasladar la colada al cuarto de baño, especialmente cuando existe un espacio desaprovechado que puede convertirse en una pequeña zona de lavado.

¿Es realmente una buena idea? Los expertos de Balay y Euronics coinciden en que sí, siempre que el baño reúna unas condiciones determinadas. El espacio disponible, la ventilación, las conexiones de agua y la cercanía a otras zonas de la casa son algunos de los factores que conviene analizar antes de decidir.

De hecho, para Balay la pregunta no debería limitarse a elegir entre baño o cocina. También entra en juego una tercera posibilidad: crear un cuarto específico de lavado donde concentrar la lavadora y la secadora. La clave, explican, está en encontrar una ubicación bien ventilada, funcional y que encaje con la rutina diaria de cada hogar.

El baño puede convertirse en el lugar perfecto para la colada

La principal ventaja de llevar la lavadora al baño tiene que ver con algo tan sencillo como la lógica del recorrido de la ropa. Es precisamente en esta estancia donde muchas personas se cambian, se duchan y dejan la ropa sucia antes de llevarla al cesto.

Balay resume esta idea proponiendo entender el baño como "esa zona donde empieza y termina el ciclo de la ropa". Si la distribución lo permite, tener allí la lavadora puede evitar desplazamientos innecesarios y hacer que el proceso resulte mucho más cómodo.

Euronics coincide en este punto: salir de la ducha y poder introducir directamente la ropa sucia en la lavadora supone una comodidad añadida. Una pequeña decisión de distribución puede, por tanto, simplificar una tarea cotidiana que repetimos varias veces a la semana.

Pero hay otro argumento a favor: liberar espacio en la cocina. En muchas viviendas, la lavadora comparte protagonismo con el horno, el lavavajillas, el frigorífico y las zonas de almacenaje. Sacarla de esta estancia permite ganar centímetros que pueden destinarse a muebles, almacenamiento u otros electrodomésticos.

Además, Euronics apunta a una cuestión relacionada con la convivencia entre tareas domésticas: al trasladar la lavadora al baño, se evita que la colada tenga que compartir espacio con la preparación de alimentos. Una separación que, para algunos hogares, también puede resultar más agradable desde el punto de vista de la higiene y los olores.

Ese rincón muerto del baño puede tener una segunda vida

Aquí aparece uno de los escenarios en los que los expertos lo tienen más claro. "Si dentro del baño tienes un rincón de esos que parecen no servir para nada, entonces perfecto", señalan desde Balay.

Y no es una cuestión menor. En un cuarto de baño, los centímetros suelen estar especialmente disputados entre el lavabo, el inodoro, la ducha o bañera y los muebles de almacenaje. Sin embargo, determinadas distribuciones dejan pequeños huecos que no cumplen ninguna función concreta. Ese espacio puede convertirse en la ubicación de la lavadora y, si las dimensiones lo permiten, también de la secadora.

Una de las posibilidades es instalar ambos electrodomésticos en columna, una solución especialmente interesante para baños pequeños porque aprovecha la altura en lugar de ocupar más superficie de suelo. Otra opción es colocarlos bajo una encimera, siempre que la distribución y las dimensiones permitan hacerlo correctamente.

¿Dónde colocar la lavadora dentro del baño?

No existe una única ubicación válida. La solución dependerá de la distribución concreta del cuarto de baño, pero Euronics señala dos emplazamientos que pueden resultar especialmente prácticos. Uno de ellos es el espacio situado junto a la bañera o la ducha. En algunas distribuciones queda un hueco que no tiene un uso claro y que puede aprovecharse para colocar el electrodoméstico.

La segunda posibilidad es situarla bajo el lavabo. Si el mueble está diseñado para ello, la lavadora puede quedar integrada bajo la encimera y visualmente mucho más discreta. Incluso una puerta corredera puede ayudar a ocultarla cuando no está en funcionamiento.

En baños donde la estética tiene un peso especial, la integración resulta fundamental. Euronics recomienda que el electrodoméstico no desentone con el conjunto y, cuando sea posible, apostar por soluciones integrables o por acabados que armonicen con los colores predominantes de la estancia. Porque una cosa es aprovechar un rincón y otra convertir la lavadora en el elemento protagonista del baño.

La humedad 

Si hay un aspecto que puede inclinar la balanza en contra del baño, es la ventilación. En esta estancia se genera vapor y humedad, especialmente durante las duchas. Balay advierte de que una mala ventilación puede dificultar el funcionamiento de la secadora y hacer que trabaje más de la cuenta. El aire debe poder circular correctamente, también alrededor de la parte posterior del electrodoméstico.

Por eso, antes de enamorarse de la idea de una preciosa columna de lavadora y secadora escondida en un rincón, conviene comprobar que el espacio reúne las condiciones adecuadas. La ventilación no debería ser un detalle secundario, sino uno de los primeros criterios que valorar.

Fotografía de portada | Foto de PlanetCare en Unsplash

En Decoesfera | Alicia Martínez, experta en limpieza: "Para eliminar esas manchas imposibles de los paños y bayetas solo hay que hervirlos con bicarbonato y jabón"

En Decoesfera | Pía Nieto, experta en orden y limpieza: 'Todo lo que quede dentro de la bayeta de microfibra hará que la suciedad huela mal'

Inicio