Con las temperaturas apretando hasta bien entrado septiembre, Alaska y Mario Vaquerizo encuentran su particular refugio a las afueras de Madrid. La pareja cuenta con una vivienda en Boadilla del Monte cuyo exterior se transforma durante el verano en uno de sus lugares favoritos para desconectar.
La pareja tiene una piscina de generosas dimensiones, árboles maduros y diferentes zonas de descanso que componen un jardín que ellos mismos han ido mostrando en sus redes sociales.
Casa Bibiana
La propiedad se levanta sobre una parcela de alrededor de 2.000 metros cuadrados y perteneció anteriormente a Bibiana Fernández, íntima amiga de la pareja. De hecho, Alaska y Mario han mantenido ese vínculo bautizando la vivienda como Casa Bibiana. Aunque los interiores reflejan el gusto por el color y la personalidad decorativa que suele acompañarlos, fuera la estética resulta bastante más serena.
En realidad, buena parte del protagonismo recae en la piscina y en la vegetación que la rodea. En las fotografías publicadas por Alaska en su cuenta de Instagram, @alaskaoficial, se aprecia cómo árboles y arbustos de diferentes tamaños enmarcan la zona de baño y contribuyen a aislarla visualmente del exterior.
Entre ellos destaca un gran olivo, acompañado por otros ejemplares que aportan sombra y ese aspecto de jardín consolidado que resulta difícil conseguir únicamente con plantas jóvenes.
Una piscina sencilla
Alrededor del agua se extiende una terraza revestida con baldosas en tonos terracota, una elección que aporta calidez y encaja con el carácter natural del jardín. No hay necesidad de demasiados elementos decorativos: varias tumbonas negras repartidas junto a la piscina crean los principales puntos de descanso y permiten que sea el paisaje el que acapare la atención.
Las imágenes compartidas en redes muestran precisamente una zona exterior pensada para utilizarse y no únicamente para contemplarse. Alaska y Mario aparecen tanto disfrutando del agua como descansando junto a ella, mientras que las tumbonas también han terminado conquistando a Coco, el gato de un vecino que aparece en algunas de las fotografías publicadas por la cantante.
Gran sensación de amplitud
La amplitud de la parcela permite que piscina, terraza y jardín convivan sin que ninguna zona parezca excesivamente ocupada. La vegetación llega prácticamente hasta el entorno de baño, pero se mantienen superficies despejadas que aportan sensación de amplitud. Esta es una combinación fácilmente trasladable a otros exteriores: menos elementos decorativos y más protagonismo para las plantas.
Al caer la tarde, el jardín adquiere una imagen todavía más tranquila. Cipreses, el gran olivo y el resto de árboles rodean visualmente la piscina, convirtiendo esta parte de la casa en un espacio bastante diferente de los interiores más atrevidos asociados a la pareja, en este caso mucho más conectado con las tendencias naturales. Las tumbonas y algún pequeño mobiliario exterior completan el conjunto sin competir con el entorno.
Casa Bibiana funciona así como el refugio de verano de Alaska y Mario Vaquerizo cerca de Madrid, pero también deja algunas ideas decorativas interesantes para los cazadores de tendencias en los hogares de famosos.
Por ejemplo, respetar los árboles existentes, utilizar materiales cálidos alrededor de la piscina y escoger pocas piezas de mobiliario puede ser suficiente para conseguir un exterior acogedor.
Fotos | @alaskaymariofans/Instagram y @alaskaoficial/Instagram
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