Muchas veces, limpiar el baño se suele hacer cuesta arriba. Y no porque sea más complicado que cualquier otro espacio de la casa, sino porque carecemos de las herramientas y métodos adecuados para ello. La cal que se queda en la grifería o el sarro del plato de la ducha. Son pequeños detalles que tenemos que tener en cuenta si lo que queremos es conseguir un baño de diez.
Sin embargo, no siempre es necesario recurrir a productos específicos o dedicar horas a frotar. Rakidag (@rakidag), creadora de contenido especializada en limpieza, comparte un sencillo método casero para enfrentarse a la suciedad del plato de ducha y las baldosas utilizando únicamente agua caliente, percarbonato y jabón lavaplatos.
El truco empieza con tres ingredientes
La fórmula que propone Rakidag es sencilla: agua caliente, un buen puñado de percarbonato y un chorro de jabón lavaplatos. La combinación se prepara en una cubeta y, antes de utilizarla, es importante esperar a que el percarbonato se disuelva correctamente en el agua.
"Yo en una cubeta pongo agua caliente y, a continuación, un buen puñado de percarbonato; espero a que se disuelva y ahora un buen chorreón de jabón lavaplatos", explica.
Con esta mezcla preparada, llega el momento de aplicarla sobre las superficies que se quieren limpiar. La clave, según la experta, está también en las herramientas utilizadas: una minimopa y una bayeta con textura suficiente para ejercer la función de estropajo, pero sin rayar las superficies.
El procedimiento no requiere una técnica complicada. Rakidag recomienda ir frotando el plato de ducha con la mezcla hasta cubrir y trabajar toda la superficie. La combinación permite desprender la suciedad acumulada sin necesidad de realizar un esfuerzo excesivo.
"Es una manera rápida, fácil y sin esfuerzos", asegura la experta, que destaca además una característica del percarbonato que puede resultar especialmente interesante para quienes buscan alternativas a algunos limpiadores convencionales: "Limpia súper bien y no tiene olor".
Una vez que se ha trabajado toda la superficie, el proceso continúa con un paso fundamental: aclarar bien para retirar los restos de la mezcla. Después, Rakidag recomienda secar el plato con una bayeta, un gesto sencillo que ayuda a dejar la superficie limpia y sin exceso de humedad.
También sirve para las baldosas
Aunque el plato de ducha es uno de los puntos donde más fácilmente se acumulan restos de agua y suciedad, el mismo método puede emplearse en otras zonas del cuarto de baño, como las baldosas.
La lógica es sencilla, aplicar la mezcla, trabajar la superficie con una herramienta que permita frotar sin dañarla, aclarar y, finalmente, secar. De esta manera, se puede abordar la limpieza de distintas superficies del baño sin tener que utilizar un producto diferente para cada una.
Eso sí, antes de aplicar cualquier mezcla de limpieza conviene comprobar que los materiales y acabados de la superficie son compatibles con los productos utilizados y seguir las indicaciones del fabricante.
El pequeño truco para dejar limpio el tapón del desagüe
Rakidag también aprovecha esta misma combinación para solucionar otro de los pequeños problemas de limpieza del baño: la suciedad que se acumula en el tapón del desagüe. En este caso, en lugar de limitarse a frotarlo, propone dejarlo en remojo con la mezcla de percarbonato y jabón. El resultado, según explica, es un tapón súper limpio.
Puede utilizarse en los sanitarios
La versatilidad es otra de las ventajas que destaca la experta. Además del plato de ducha, las baldosas y el tapón del desagüe, Rakidag señala que esta combinación también puede utilizarse para la limpieza de los sanitarios, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones de uso y compatibilidad de cada superficie.
El resultado es un método sencillo que concentra varios pasos de la limpieza del cuarto de baño en una misma preparación. Agua caliente, percarbonato, jabón lavaplatos, una herramienta que facilite el fregado y una bayeta para el aclarado y secado.
Imagen de portada | Vía @rakidag |
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