Saber si alguno de nuestros animales se encuentra mal o tiene dolores, no siempre es fácil de descifrar, pero en el caso de los gatos puede ser aún más complicado. Su instinto les lleva a comportarse de forma diferente a los perros, y muestran el dolor mucho menos. Por eso, poder saber detectar las señales que nos advierten de que algo no está bien, es de suma importancia.
En este sentido, hay herramientas capaces de valorar el dolor felino según los cambios que presente el gato en su comportamiento, y también en sus expresiones faciales. Una de esas herramientas es la escala de muecas Feline Grimace Scale, desarrollada por investigadores de la Universidad de Montreal, y que sin duda, puede ser de gran utilidad a la hora de saber qué le puede estar pasando a nuestro gato.
Concretamente, esta escala se centra en cinco rasgos de la cara y ha demostrado ser muy eficaz, y una forma rápida de medir el dolor en los gatos. El veterinario Víctor Algra (@unveterinario) explica en sus redes sociales que uno de los primeros signos que nos puede hacer ver que algo sucede, son las orejas. "Deben estar hacia arriba, como sonriendo, cuanto más aplanadas estén peor", dice el veterinario.
Los ojos también hablan mucho. Lo normal es que los ojos estén bien redonditos y abiertos. En cambio, como indica el experto, "si están entrecerrados o parece que no quieren mirar, puede haber dolor".
La tercera señal de que algo no va bien, nos la puede dar la tensión en el hocico. "Esto también nos ayuda porque cuanto más alargado, mayor tensión y será una señal a tener en cuenta", dice Algra. Por eso, es importante fijarnos en los labios del gato y observar si están relajados o con una tensión hacia las comisuras.
Otra parte en la que nos debemos fijar es en los bigotes. Lo normal es que estén relajados y curvos, pero "cuando están rectos hacia delante, se asocian con dolor", explica el especialista.
La última señal es la posición de su cabeza, y esta es muy fácil de hacernos entender que el gato está incómodo y con dolor. "Si tiene la cabeza por debajo de los hombros y los ojos parecen apagados", es una señal clara que nos debe alertar.
El veterinario nos recuerda, que el dolor de los gatos suele ser mucho más sutil, no siempre se exterioriza con un maullido o una cojera. Justo por eso, es útil saber descifrar esos gestos faciales que te hacen entender que el felino necesita ayuda, ya que es su única forma de comunicártelo.
En cualquier caso, aunque la escala Feline Grimace Scale es una estupenda herramienta, y nos puede orientar e indicar que el gato no está bien. Siempre será mejor llevar al animal al veterinario, para que el especialista pueda esclarecer qué le sucede y personalizar cualquier tratamiento
Fotos | @unveterinario, Emre Ayata en Pexels, Ali en Pexels
En Decoesfera | Manuel Manzano, veterinario: "La persona favorita de los gatos es siempre la que se muestra un poco más distante"
En Decoesfera | Si el perro de un vecino araña tu puerta o destroza las zonas comunes, esto es lo que puedes hacer según la Ley de Propiedad Horizontal
Ver 0 comentarios