Durante mucho tiempo se creyó que una vivienda elegante era únicamente cuestión de presupuesto. Materiales exclusivos, muebles costosos o grandes metros cuadrados parecían ser los únicos símbolos de una casa de lujo. Sin embargo, las nuevas tendencias en arquitectura e interiorismo están desmontando esa idea.
La arquitecta Marta Sánchez (@marta_sanchez_salas) lo resume con una idea clara: "Lo que diferencia una casa cara de una barata no es el presupuesto, es el criterio". Desde la altura de los techos hasta el tipo de grifería, cada elemento influye en cómo se percibe una vivienda.
La altura de los techos
Uno de los aspectos más importantes para transmitir sensación de amplitud y exclusividad es la altura de los techos. Según explica la arquitecta, los techos bajos, especialmente aquellos por debajo de los 2,50 metros, generan una sensación visual más limitada y recuerdan inmediatamente a construcciones económicas o poco cuidadas.
En cambio, las viviendas con techos de 2,80 metros o superiores proyectan una imagen mucho más elegante y luminosa. La razón es sencilla, el espacio respira mejor, entra más luz y las proporciones resultan más armónicas. "El lujo está en la altura", dice.
Las puertas hasta el techo
Otro de los elementos que más influye en la percepción de una vivienda son las puertas interiores. Las tradicionales puertas estándar de dos metros, habituales en la mayoría de construcciones convencionales, pueden hacer que las estancias parezcan más bajas y fragmentadas visualmente.
Frente a ello, las puertas de suelo a techo se han convertido en una de las grandes tendencias del diseño contemporáneo. Este tipo de solución estiliza las paredes, genera continuidad visual y aporta una estética mucho más limpia y minimalista.
Aunque a simple vista pueda parecer un detalle secundario, lo cierto es que "estiran la estancia y elevan cualquier pared" del espacio. Las puertas altas elevan visualmente la vivienda y crean esa sensación de arquitectura cuidada que suele asociarse con las casas de alta gama.
El rodapié oculto
En decoración, muchas veces son los pequeños detalles los que realmente elevan una vivienda. Uno de ellos es el rodapié. Los modelos gruesos y de plástico, muy utilizados en reformas económicas, suelen romper la armonía visual y evidencian rápidamente un acabado más básico.
Por el contrario, el rodapié oculto o enrasado con la pared se ha convertido en uno de los recursos más valorados por arquitectos e interioristas. Aunque apenas se percibe a simple vista, aporta una continuidad visual muy elegante y limpia.
Este sistema consigue que las paredes parezcan más amplias y sofisticadas, eliminando elementos visuales innecesarios. Es precisamente ese minimalismo discreto el que transmite sensación de lujo contemporáneo.
Los azulejos del baño
Los azulejos brillantes, durante años protagonistas en muchos hogares, han perdido presencia en los proyectos de interiorismo más actuales. Además de ensuciarse y arañarse con facilidad, reflejan una estética menos sofisticada y más anticuada.
En 2026, los expertos apuestan por materiales como el microcemento o el porcelánico mate, mucho más elegantes, atemporales y visualmente equilibrados. Estas superficies aportan calma, textura y una sensación de continuidad que eleva automáticamente cualquier baño.
La grifería
Otro de los elementos que más ha evolucionado en interiorismo es la grifería. Los clásicos acabados cromados brillantes, aunque siguen siendo habituales, ya no representan el estilo sofisticado que domina las tendencias actuales.
Las griferías en negro mate, dorado cepillado o cobre envejecido aportan personalidad, carácter y una estética mucho más cuidada. Son pequeños detalles capaces de transformar completamente un baño convencional en un espacio con apariencia premium.
Además, estos acabados permiten crear ambientes más cálidos y contemporáneos y "es lo que diferencia entre un baño normal o un baño premium", culmina la experta.
Fotografía de portada | Vía @marta_sanchez_salas
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