Durante años, el piso flotante fue el gran protagonista de las reformas hogareñas. Práctico, estético y relativamente accesible, se convirtió en la solución estándar para renovar ambientes sin grandes obras. Sin embargo, como ocurre con toda tendencia, su reinado empieza a ceder lugar a una alternativa que supo marcar época y hoy vuelve reinventada: el piso vinílico.
Lejos de aquella imagen básica asociada a los comienzos de los 2000, el vinílico regresa con una estética renovada, mayores prestaciones técnicas y una versatilidad que responde a las nuevas formas de habitar los espacios.
El regreso de un clásico, pero mejorado
El piso vinílico no es una novedad en sí misma. Fue furor décadas atrás por su facilidad de instalación y mantenimiento, pero con el tiempo quedó relegado frente al auge del piso flotante. Hoy, la tecnología lo trae de vuelta en versiones mucho más sofisticadas con diseños hiperrealistas que imitan madera, cemento alisado, piedra natural e incluso mármol, con texturas y relieves que sorprenden a simple vista y al tacto.
Este nuevo vinílico ya no busca disimular lo que es, sino destacarse por su identidad propia y su capacidad de adaptarse a distintos estilos, desde los más minimalistas hasta los espacios de impronta industrial o escandinava.
Funcionalidad ante todo
Una de las grandes razones de su regreso es su alto rendimiento en la vida cotidiana. A diferencia del piso flotante tradicional, el vinílico es resistente a la humedad, lo que lo convierte en una opción ideal para cocinas, baños y lavaderos, ambientes donde antes el flotante quedaba descartado. Además, ofrece una pisada más silenciosa y cálida, resulta antideslizante y soporta mejor el desgaste diario, las mascotas y el movimiento constante.
Otro de los puntos fuertes de esta tendencia es su facilidad de colocación. Muchos modelos se instalan sin adhesivos, directamente sobre el piso existente, reduciendo tiempos, costos y suciedad. Esta característica lo posiciona como una de las opciones preferidas para renovaciones express o proyectos de actualización sin intervención estructural.
El adiós al piso flotante no es definitivo, pero sí marca un giro en las preferencias actuales. El piso vinílico se consolida como una alternativa moderna, estética y funcional, capaz de responder a las exigencias del hogar contemporáneo.
Fotografía de portada | Bea Rodríguez
En Decoesfera | Así puedes ganar espacio de almacenamiento en cocinas sin despensa: estas son las nuevas tendencias que se imponen en las cocinas actuales
En Decoesfera | Adiós a los azulejos de la cocina: este es el nuevo revestimiento en tendencia que triunfará en 2026
Ver 0 comentarios