Qué plantas debes podar en enero y febrero (y cuáles es mejor no tocar hasta primavera)

Un calendario básico para evitar errores y favorecer que cada planta brote con fuerza cuando llegue el buen tiempo

Enero y febrero son dos meses clave para la poda en el jardín. Durante este periodo, muchas plantas se encuentran en reposo vegetativo, lo que significa que han frenado su crecimiento y concentran su energía en las raíces y en las partes leñosas. Esta situación permite realizar cortes con menos estrés para la planta, favoreciendo una brotación más vigorosa y equilibrada cuando suben las temperaturas en primavera. Una poda bien hecha en estos meses ayuda a dar forma, eliminar ramas dañadas y mejorar la aireación, aspectos fundamentales para un crecimiento sano.

Sin embargo, no todas las especies responden igual a la poda invernal. Algunas plantas, especialmente las más sensibles al frío o las que florecen sobre madera nueva, necesitan esperar a que llegue el calor para recuperarse sin riesgo. Podarlas demasiado pronto puede debilitar su estructura o exponerlas a heladas tardías que dañen los brotes. Conocer estas diferencias y respetar los tiempos de cada especie es esencial para evitar problemas y conseguir un jardín más fuerte, equilibrado y preparado para la nueva temporada de crecimiento.

Ir al ritmo de la naturaleza

Por eso, antes de sacar las tijeras, conviene saber en qué momento se activa cada especie. Respetar el calendario de poda no solo previene problemas, sino que permite que el jardín arranque la primavera con plantas más fuertes, equilibradas y preparadas para crecer.

Frutales de hoja caduca

Los árboles frutales de hoja caduca son los principales candidatos. Manzanos, perales, cerezos o ciruelos agradecen la poda en pleno invierno, cuando la savia está baja. Esto permite darles forma y eliminar ramas cruzadas o dañadas.

Rosales

Los rosales también se podan ahora. Un corte limpio a la altura adecuada favorece nuevas ramas fuertes y flores de mejor calidad en primavera. Conviene eliminar madera vieja y mantener una estructura aireada.

Rosales.

Hortensias

Las hortensias necesitan más atención. Las variedades de floración antigua no deben podarse en invierno, ya que perderían las yemas que florecerán en primavera. En cambio, las de floración nueva sí pueden recibir un corte moderado.

Plantas mediterráneas

Las plantas mediterráneas, como la lavandas o el romero, conviene podarlas ligeramente, pero nunca en exceso. Un corte suave mantiene su forma sin debilitar el arbusto.

Plantas mediterráneas.

Cuidado con las tropicales

Las plantas tropicales, en cambio, no deben tocarse. Ficus, monsteras, potos o filodendros prefieren la poda en primavera, cuando las temperaturas suben y la planta puede recuperarse mejor.

El invierno también es buen momento para eliminar ramas secas, brotes mal orientados o restos de floración pasada. Estos gestos mejoran la salud general del jardín sin riesgos.

Podar en su momento adecuado marca la diferencia entre una brotación pobre y una explosión de verde en primavera. Con un calendario claro, mantener el jardín en forma es mucho más sencillo.

Fotos | Pexels

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