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Espacios para trabajar: Basque Culinary Center

Espacios para trabajar: Basque Culinary Center
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Da gusto poder enseñaros espacios para trabajar que tengamos cerca, como el Centro Culinario Vasco en San Sebastián, más conocido como el Basque Culinary Center. Porque no todo tienen que ser oficinas de ensueño de grandes empresas de Estados Unidos; aquí también sabemos hacer las cosas con mucho gusto.

Los arquitectos del estudio donostiarra Vaumm, encargados del proyecto, encontraron en la metáfora visual de platos apilados la mejor manera de resolver las distintas necesidades planteadas. Desde la estrictamente icónica, ya que el edificio pedía ser un símbolo de la gastronomía, hasta la estrictamente práctica, ya que la sucesión de bandejas de diferentes formas le permite adaptarse al pronunciado desnivel de la parcela.

Pero no sólo desde el exterior resulta atractivo el edificio. Su interior es un lugar idóneo para el desarrollo de las artes culinarias y la innovación.

Basque culinary center - patio

Aunque por fuera, la gran pila de platos resulte monolítica, recordando en parte al Guggenheim de Nueva York y en parte a las obras de Robert Therrien, en realidad es una estructura mucho más esponjosa, que se organiza en torno a un gran patio que desciende con la pendiente de la ladera.

A través del patio se articulan y relacionan los diferentes espacios. Además, sirve de unión entre la montaña y el edificio, ya que la intención de los arquitectos es que la vegetación plantada prolifere y acabe --cito textualmente-- "comiéndose al edificio".

Basque culinary center - cafeteria

En la decoración interior, destacan dos grandes espacios. Por un lado, una gran cafetería de aire industrial, situada en la parte alta del edificio, que goza de unas vistas panorámicas espectaculares. Por el otro, un pequeño pero cuidado auditorio en el que impartir conferencias.

Me gusta especialmente el toque industrial de la cafetería. Se ha dejado visto el hormigón de los forjados, así como la instalación del aire acondicionado. Tan solo unas guías para las luces recuperan visualmente el lugar donde hubiera ido un falso techo, permitiendo la percepción de un plano limpio sobre nuestras cabezas sin por ello ocultar nada. El suelo, de hormigón pulido, refuerza ese aire industrial.

El mobiliario, por contraste, es cariñoso y alegre. Maderas claras y cálidas para las mesas y los bancos, de líneas sencillas, y notas de color rojo en las lámparas de la barra, hacen de la cafetería un lugar muy agradable en el que descansar o disfrutar de las delicias gastronómicas sin quitarle el ojo al paisaje.

Basque culinary center - auditorio

El auditorio, en cambio, es un espacio sobrio y elegante, vestido de gala para las grandes ocasiones, aunque sin por ello pecar de ostentoso. Resulta especialmente atractivo el ritmo que impone el panelado de las paredes, en el que se intercala la iluminación para dotar de anarquía y alegría un espacio que podría resultar anodino.

El suelo de madera clara y las butacas blancas también ayudan a que el pequeño auditorio tenga el aire justo de modernidad y desenfado que se espera de la nueva gastronomía, convirtiéndolo en perfecto para las ponencias de los grandes cocineros que se espera pasen por él.

Visto lo visto, el Basque Culinary Center es un magnífico espacio para trabajar (o estudiar), del que esperamos salgan las innovaciones o cocineros que nos sorprendan en el futuro. Os dejo con una completa galería para que lo podáis disfrutar en detalle; me gustan especialmente las fotos de noche.

Vía | Fubiz, Del tirador a la ciudad Más información | Basque Culinary Center En Decoesfera | Espacios para trabajar: las oficinas de Hidrosalud en Valencia

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