La interiorista Susana Cots firma el interior de este dúplex que rompe las reglas establecidas con su fluida circulación, muy alejada de las distribuciones tradicionales. Esta casa es el resultado de la búsqueda de una mayor conexión entre usos/ estancias. Su diseño surge como respuesta a esta pregunta; ¿por qué utilizar puertas si hemos decidido dejar de un lado las paredes?
Si entendemos que las paredes roban espacio y luz a una casa, las puertas tienen el mismo efecto. Por eso, esta casa que cuanta con cocina, salón, comedor, despacho, zona de lavandería, dormitorio infantil, dormitorio principal y dos baños cuenta solo con tres puertas. Una para la zona más privada del baño (los inodoros) y otra para el dormitorio infantil, en previsión a las necesidades de intimidad de los pequeños a medida que crezcan.
Una casa que conecta el interior con el exterior
Distribuir un espacio es entender las necesidades de conexión de una persona o una familia con él. Esta casa da a sus habitantes la conexión interior y exterior (atención a los árboles que enmarcan las ventanas) que necesitan en su día a día.
Conexión física y material
La conexión entre los espacios no se da sólo por la falta de paredes. Los tonos neutros y naturales de los textiles y mueble, y el suelo de madera de roble natural, dan coherencia y sensación de unidad a toda la casa.
La cocina como centro neurálgico distribuidor
En esta vivienda, la cocina nace como un espacio central que organiza y vertebra toda la distribución, funcionando como punto de partida para el resto de estancias. Desde ella, la planta se articula de forma equilibrada, dividiendo el conjunto en partes simétricas que favorecen una circulación clara y ordenada.
En líneas paralelas y consecutivas, a la izquierda de la cocina, encontramos módulos abiertos que configuran, de un lado, el lavadero y la habitación de los niños, y por el lado derecho, el despacho o home office de la pareja de arquitectos, dueños de la casa.
Las separaciones las crea el mobiliario alto de cocina que a un lado incluye electrodomésticos y muebles de cocina y al otro, recogen otros usos como los escritorios con estanterías.
La cocina se abre desde un lateral hacia el comedor y a la sala de estar con chimenea. La madera del suelo sirve también de revestimiento a algunos muebles como el mueble que oculta la televisión. Es también el material del primer peldaño de la escalera que sube hacia la suite. La escalera ubicada en el centro del salón cobra un inusual protagonismo tanto por su diseño como por su función zonificadora o delimitadora natural de ambientes.
Este rincón, aprovechado como zona de almacenaje, es uno de los refugios favoritos de los pequeños de la familia. Un hogar que cuenta con una eterna luz de otoño.
Una casa que busca la luz y las vistas
La búsqueda de la luz ha sido otra constante en el diseño de la casa. Desde la claraboya de la cocina (como en la casa de Maria Pombo) que se ha diseñado para atraer la luz de la mañana y el mediodía, hasta todos los ventanales de la sala de estar que captan la luz de tarde desde cualquier rincón.
La conexión interior-exterior se completa con un árbol para cada instante de conexión: un olivo, un sauce japonés, son algunos de los árboles que entran a formar parte de esta familia.
La suite de espacios abiertos
La suite ubicada en el piso superior se ha trabajado con la misma intención de crear intimidad sin necesidad de utilizar puertas. Así, un gran panel de madera ejerce de silenciador de la suite, por un lado, mientras que, por otro lado, si se necesita, da intimidad al baño de la suite.
Un jardín para desconectar
En el jardín, la piscina exterior forma parte del paisaje de manera natural. Sin hacer ruido, encuentra la sombra bajo los frondosos árboles que parecen protegerla del sol y del bullicio.
Proyecto Susanna Cots Interior Design
Imágenes Mauricio Fuertes.
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