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Decorar en pareja. ¿Cómo sobrevivir?

Decorar en pareja. ¿Cómo sobrevivir?
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¿Has conseguido un piso que se adapte a tus ingresos y te piensas ir a vivir con tu pareja pronto? ¿te has arriesgado con las hipotecas y habéis comprado una casa? Si es así, antes que nada felicidades, pero inmediatamente después te deseo mucha paciencia.

Sí, aunque parezca mentira, después de haber conseguido ahorrar lo suficiente para la entrada, encontrar una casa que se pueda pagar hoy por hoy, hablar con bancos y cajas para ver quién te ofrece más garantías o buscar pisos con un alquiler medianamente decente, no acaba la aventura, empieza lo peor, y es que irte a vivir con tu pareja, supone cambios: tener que adaptarte a un nuevo carácter, unas nuevas costumbres, y un nuevo estilo, como no, también al decorar.

Si quieres evitar esos problemas lo primero es a la hora de buscar la casa, encontrar un lugar donde cada uno tenga su espacio. Sé que los alquileres están difíciles y las ventas más aún, pero intenta irte a vivir a un lugar donde los dos tengáis el espacio que necesitáis y no tengáis que estar siempre molestando al otro. Sí sé que ahora pensáis que eso es imposible, pero imagínate en un estudio de 20 metros intentando asar un informe mientras él ve stargate en la tele ¿complicado verdad?.

A la hora de decorar llega lo peor, es importante que respetes los gustos del otro. Lo sé, es difícil cuando a él la cocina que le gusta es la naranja y la mesa rojo chillón, pero hay que buscar un punto medio. Tener en cuenta que nuestra casa ya no va a ser sólo nuestra y que él (o ella) también se tiene que sentir bien en ella.

Su personalidad también debe estar plasmada en la casa, hay veces que entro en las casas de amigas que se han ido a vivir con sus novios y no veo diferencia entre su casa anterior y esa, son ellas las que han cargado con todo el peso de la decoración y por tanto lo han elegido todo, como resultado al ver la casa, perfectamente podrías pensar que viven solas.

Sois dos, no uno. Si no quieres acabar frustrada, no permitas, hablando de lo que hablábamos en el párrafo anterior, que te deje todo el peso de la decoración de la casa. Algunos chicos suelen ser bastante cómodos: Ella: ¿y qué te parece esto? Él: está bien, y así siempre, independientemente de que le estés preguntando por unas cortinas rosas o unas pinturas de Ágatha Ruiz de la Prada. Intenta que se implique, si no lo de aportar su personalidad a la casa resultará imposible.

Y bueno, ya sólo os queda lo mejor, convivir, pero también lo más difícil, ¡mucha suerte!.

Imagen vía | CasaSugar

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