Pensaron que vivir aislados, con placas solares y agua propia, era la solución. La ley les recordó que no era tan simple

La vida autosuficiente en el campo también está sujeta a normas, permisos y obligaciones legales

Una casa aislada
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Joana Costa

Editor

El encarecimiento de la vivienda y de los suministros básicos ha empujado a muchas personas a mirar hacia el mundo rural como alternativa. Casas aisladas, autoconsumo energético, agua propia y una vida más autosuficiente aparecen como un ideal cada vez más atractivo frente al ritmo y los costes de la ciudad.

La idea de vivir al margen de las redes tradicionales (sujetas a electricidad, agua y gas) suena casi idílica. Se proyecta entonces un pequeño paraíso autosuficiente, rodeado de naturaleza, huerto propio y animales. 

Hay normas reguladoras

Sin embargo, ese imaginario choca a menudo con una realidad menos romántica: incluso lejos de los núcleos urbanos, existen normas que regulan cómo y en qué condiciones se puede vivir.

Un caso reciente ocurrido en Italia ha vuelto a poner el foco en los límites legales de este tipo de proyectos. Una familia formada por dos adultos y tres menores se instaló en una vivienda aislada en una zona boscosa de la región de Abruzzo, con autoconsumo eléctrico mediante placas solares, agua de pozo y animales de granja.

Durante un tiempo, su estilo de vida pasó desapercibido. La situación cambió en septiembre de 2024, cuando toda la familia tuvo que ser hospitalizada tras una intoxicación por consumir setas silvestres. A partir de ese episodio, los servicios sociales y la policía visitaron la vivienda y evaluaron las condiciones en las que vivían los menores.

Pérdida de custodia

La intervención derivó en una decisión judicial contundente: los hijos fueron retirados de la custodia de sus padres y trasladados a centros de acogida, quedando las visitas familiares muy limitadas. El caso se hizo conocido en los medios italianos como "los niños del bosque" y provocó una fuerte reacción social, con miles de firmas pidiendo la reunificación familiar.

Una casa aislada. Una casa aislada.

Según el auto judicial, la vivienda no estaba reconocida como habitable, no contaba con instalaciones sanitarias convencionales y la familia no tenía ingresos regulares ni una red social estable. Además, los menores no estaban escolarizados ni recibían seguimiento médico periódico, dos factores que resultaron decisivos para la intervención de las autoridades.

Los padres defendieron su modelo de vida argumentando que se calentaban con chimeneas, generaban su propia electricidad y extraían agua de un pozo para evitar costes y microplásticos. También utilizaban un inodoro de compostaje en el exterior. Para ellos, era una elección consciente; para el tribunal, una situación incompatible con los derechos básicos de los menores.

El impacto del caso fue tal que llegó al debate político. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y su vicepresidente, Matteo Salvini, criticaron públicamente la retirada de los niños, calificándola de desproporcionada, mientras el ministro de Justicia, Carlo Nordio, fue requerido para dar explicaciones.

En España en una situación similar se tendría en cuenta que en la escolarización es obligatoria entre los 6 y los 16 años, y debe realizarse en centros homologados. La educación en casa no está prohibida expresamente, pero tampoco está regulada, lo que en la práctica puede derivar en procedimientos por absentismo escolar.

Una casa con placas solares. Una casa con placas solares.

En cuanto al autoconsumo energético, la normativa española permite instalar placas solares incluso sin conexión a la red, siempre que se cumplan los requisitos técnicos y administrativos establecidos en el Real Decreto 244/2019. En instalaciones pequeñas, basta con comunicar y registrar la instalación, aunque los sistemas con excedentes sí requieren acuerdos adicionales.

El agua es otro punto sensible. Vivir con un pozo propio es legal, pero no libre de trámites. Las aguas subterráneas son de dominio público, por lo que es obligatorio solicitar permisos tanto al ayuntamiento como a la Confederación Hidrográfica correspondiente. Las condiciones varían según la comunidad autónoma y el entorno.

La pareja que vivía con sus hijos en esta granja. La pareja que vivía con sus hijos en esta granja. / @a3noticias

La conclusión es clara: la autosuficiencia total sigue estando regulada. Vivir en el campo no significa vivir fuera de la ley. Antes de apostar por una vida aislada, conviene conocer bien las obligaciones legales, especialmente cuando hay menores de por medio. El ideal rural existe, pero no es un territorio sin normas ni garantías.

Fotos | Pexels

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