Después de un eterno verano que parecía no finalizar, es momento de poner a punto los radiadores para que la inversión de tu calefacción sea lo más precisa, rápida y práctica posible. Y es que, nada tiene que ver un radiador recién limpio que uno lleno de pelusas de todos los meses atrás.
Por eso, la experta en limpieza María Fernández (@marianordichouse) propone tres trucos sencillos para preparar la vivienda antes del invierno: colocar láminas reflectantes detrás de los radiadores, purgarlos cuando sea necesario y eliminar el polvo acumulado en su interior.
Láminas reflectantes detrás de los radiadores
Uno de los consejos que comparte María Fernández consiste en instalar láminas reflectantes en la pared situada detrás de los radiadores. Se trata de un recurso pensado para reducir la pérdida de calor a través de paredes exteriores, especialmente cuando están poco aisladas. "Coloca láminas reflectantes detrás del radiador para mantener el calor más tiempo", recomienda Fernández en su propuesta de trucos para el hogar.
La instalación es relativamente fácil. El primer paso consiste en medir el radiador para calcular el tamaño de la lámina. Después, se recorta el material a la medida necesaria y se fija a la pared, utilizando un sistema de sujeción compatible con el soporte y con las condiciones de temperatura de la zona. La experta propone recurrir a cinta de doble cara para colocarla.
Una de las ventajas de esta solución es que, si se instala correctamente, queda oculta detrás del radiador y no altera la estética de la habitación. De este modo, es posible incorporar una pequeña mejora de eficiencia energética sin modificar la decoración ni renunciar al aspecto habitual de la estancia.
Cómo purgar los radiadores
El segundo consejo de María Fernández está relacionado con el funcionamiento de los radiadores. Si uno de ellos no calienta de manera uniforme, especialmente cuando la parte superior permanece fría mientras la inferior está caliente, puede haber aire acumulado en su interior.
Por eso, purgar los radiadores cuando presentan estos síntomas es una de las tareas de mantenimiento que conviene tener presentes antes de la temporada de calefacción. Para realizar esta operación, la experta señala que basta con disponer de un recipiente y una herramienta adecuada para abrir la válvula, como un destornillador cuando el mecanismo lo permita.
El procedimiento consiste en abrir la válvula de purga lentamente, siguiendo las indicaciones del fabricante, para permitir que el aire salga. Cuando comience a salir agua de forma continua, sin burbujas, hay que cerrar la válvula. Es importante recoger el agua que pueda desprenderse para evitar manchas en el suelo o en la pared.
El polvo también influye
El tercer truco es, probablemente, el más fácil de incorporar a la limpieza habitual de la vivienda. Antes de encender la calefacción de forma continuada, María Fernández recomienda dedicar unos minutos a eliminar el polvo que se acumula en los radiadores.
Aunque muchas veces se pasa por alto, esta zona puede retener suciedad entre las aletas, en las rejillas superiores y en los espacios más estrechos. Además de resultar poco higiénica, la acumulación de polvo puede dificultar la circulación del aire en algunos modelos y favorecer que las partículas se dispersen cuando el aparato comienza a calentarse.
Para facilitar la tarea, María Fernández utiliza un plumero específico para acceder a las zonas difíciles. Estos utensilios, generalmente alargados y flexibles, permiten retirar la suciedad de los huecos interiores sin necesidad de desmontar el radiador.
Fotografía de portada | Vía @marianordichouse
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