Iván Terrón, asesor energético: "Lavar con agua fría desgasta menos la ropa y puede consumir hasta un 90% menos"

Calentar el agua es una de las partes que más energía requiere durante el funcionamiento de la lavadora, por lo que reducir la temperatura puede convertirse en un gesto sencillo para rebajar el consumo eléctrico

Fotojet 54
Sin comentarios Twitter Flipboard E-mail
joana-costa

Joana Costa

Editor

Poner la lavadora es un gesto doméstico que mayoritariamente se hace casi en piloto automático: separar la ropa, añadir detergente, escoger el programa y pulsar el botón, sin más. Sin embargo, dentro de esa rutina hay una decisión que puede modificar considerablemente el consumo eléctrico: la temperatura a la que decidimos lavar nuestras prendas.

"Mucha gente pone la lavadora con agua caliente sin pensarlo, pero lo que no saben es que lo que más consume de la lavadora es calentar el agua", explica Iván Terrón, asesor energético, en sus redes sociales. Justamente, esto se debe a que una parte importante de la electricidad utilizada durante determinados ciclos se destina precisamente a elevar la temperatura del agua.

Programas de agua fría

Por eso, cuando la colada no presenta manchas especialmente difíciles, Terrón aconseja optar por programas que utilicen agua fría. "Aparte de que la ropa se gasta muchísimo menos, consumes un 90% menos comparado con el agua caliente", asegura el asesor energético sobre la diferencia que puede existir entre ambos tipos de lavado.

No ponerla hasta tener suficiente ropa

La temperatura, sin embargo, no es la única manera de intentar contener el gasto. Entre los consejos de los profesionales, se encuentra la importancia de esperar hasta disponer de una carga completa antes de poner en marcha la lavadora, evitando multiplicar innecesariamente el número de ciclos.

También se recomienda adaptar el programa al estado real de las prendas. Si la ropa apenas está sucia, no siempre resulta necesario recurrir a ciclos largos ni utilizar grandes cantidades de detergente. Asimismo, elegir un programa corto cuando sea adecuado puede ayudar a evitar consumos innecesarios.

La secadora también cuenta

Una vez termina la lavadora todavía podemos seguir gastando electricidad. Endesa señala que las secadoras consumen entre 2,1 y 4,2 kWh por programa, por lo que tender la ropa cuando sea posible supone una alternativa sencilla para reducir el consumo asociado a toda la colada.

Chatgpt Image 16 Sept 2026 22 13 47 @ivanterron_asesor

Estar pendiente de las mejores horas

Otro aspecto que puede influir en el coste final es el momento elegido para ponerla en marcha. En los hogares con tarifas eléctricas que varían según la hora, consultar previamente las franjas baratas permite desplazar el lavado a los periodos en los que el precio de la electricidad resulte más favorable.

En realidad, este experto no nos invita a buscar un complicado manual de ahorro cada vez que aparece una montaña de ropa sucia, sino a tener en cuenta algunas consideraciones. Por ejemplo, lavar en frío cuando las prendas lo permiten, aprovechar mejor cada carga y prescindir de la secadora cuando no hace falta son pequeños hábitos que pueden reducir el consumo sin cambiar demasiado nuestra rutina doméstica.

Fotos | @ivanterron_asesor/Instagram y Pexels/Towfiqu barbhuiya

En Decoesfera | La arquitecta Marta Montecucco defiende tener un lavadero en casa, "aunque no esté en la cocina"

En Decoesfera | Este es el electrodoméstico que más energía gasta en casa ( y te advertimos que no es el horno)


Inicio