Diego Díaz, experto en toldos: "El toldo debe ser de este material si quieres bajar 10 grados la temperatura de tu terraza"

A la hora de elegir un toldo hay que tener en cuenta una serie de consideraciones si queremos que su protección sea efectiva

Cómo elegir el toldo para rebajar la temperatura de la terraza
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Nacho Viñau Ena

Coordinator

Los toldos en las fachadas son uno de los clásicos del verano. Más allá de servir para proteger terrazas y balcones, también sirven para proteger ventanas y la propia fachada, y reducir la temperatura del interior de las casas. En los meses de más calor, las fachadas de los edificios cambian por completo su comportamiento.

A la hora de elegir el toldo, mucha gente va directamente el color, eligiendo uno que le guste estéticamente, o que quede bien en la fachada. Pero lo cierto es que hay una serie de consideraciones que habría que tener en cuenta a la hora de instalar un toldo que nos dé sombra en la terraza. Diego Díaz, General Manager de Toldos Lucas advierte que "Elegir mal puede provocar el efecto contrario al esperado: una terraza con sombra visual pero con una temperatura sofocante debajo del toldo."

Y el error más frecuente es pensar que el color lo explica todo. "La realidad es bastante más compleja. El color influye, pero no actúa solo. Aquí entra en juego el tipo de tejido, la orientación de la vivienda, la capacidad de reflexión solar y la ventilación de la zona", explica. Por eso conviene entender bien cómo responde cada material antes de decidir.

Por qué el color del toldo no lo es todo

Toldos Lucas

La física básica es clara: los colores claros reflejan una mayor parte de la radiación solar y alcanzan temperaturas superficiales más bajas. En terrazas orientadas al sur o al suroeste, donde el sol pega durante las horas centrales del día, esa diferencia puede ser bastante perceptible. Hasta ahí, la lógica funciona.

El problema aparece cuando se elige el color sin valorar el comportamiento técnico del tejido. Según Diego Díaz, "una lona clara demasiado fina o de baja densidad puede dejar pasar radiación y generar deslumbramiento". El resultado es que uno percibe claridad, pero sigue sintiendo el calor acumulado. Y en ciudades, donde el pavimento y las fachadas reflejan temperatura constantemente, un tono claro sin el material adecuado no va a ser suficiente.

Los colores oscuros tienen otra lógica. "Absorben más energía solar y la lona se calienta antes", señala, pero también ofrecen una sombra más densa y bloquean mejor parte de la radiación ultravioleta. En terrazas orientadas al oeste, donde el sol de tarde entra de forma lateral durante muchas horas, un grafito o un antracita bien elegido puede dar mejor resultado que un blanco intenso mal instalado. "La diferencia entre una lona adecuada y otra mal escogida puede suponer varios grados menos durante las horas de máxima exposición solar", añade.

El tejido importa más que el color

Es el punto que más sorprende a quien busca toldo por primera vez. Dos lonas del mismo color pueden comportarse de manera radicalmente distinta según su composición, tal y como advierte Diego Díaz: "Cuando el material carece de tratamiento térmico, el calor absorbido permanece en la superficie y termina irradiándose hacia abajo."

Toldo

Las lonas acrílicas siguen siendo la opción más habitual en terrazas residenciales: buena protección solar, resistencia frente a la decoloración y temperatura relativamente estable si llevan tratamiento impermeable y filtro UV. Para la mayoría de viviendas urbanas, es una opción equilibrada.

Los tejidos microperforados añaden ventilación. Permiten el paso parcial del aire y reducen ese efecto de calor encerrado que se nota especialmente en terrazas pequeñas o áticos. "En terrazas pequeñas o áticos donde el aire tiende a estancarse, esta opción puede resultar mucho más eficiente que una lona completamente opaca", apunta.

Y después están las lonas técnicas térmicas, que incorporan capas reflectantes o protección multicapa. Son la solución para espacios muy expuestos o zonas con temperaturas extremas. Con una instalación adecuada y el tejido correcto, Diego Díaz confirma que "se puede reducir incluso hasta 10 grados la sensación térmica de una terraza en los casos más extremos, especialmente cuando combina tejido técnico, buena orientación y cobertura suficiente."

El color exacto para tu terraza

Si el objetivo es el frescor y la terraza tiene muchas horas de sol directo, los tonos beige, arena, crema o gris claro son la apuesta más segura. Reflejan bien la radiación, no se ensucian tan rápido como el blanco puro y funcionan estéticamente con la mayoría de fachadas.

Si la terraza tiene más horas de sol lateral o se busca una sombra más densa, los tonos grafito, antracita o marrón técnico con un tejido de calidad pueden dar mejor resultado de lo que uno espera. Lo que hay que evitar en cualquier caso, como advierte Diego Díaz, son "las lonas económicas sin tratamiento, ya sean claras u oscuras": dan sombra perfectamente el primer verano, pero el confort térmico real depende del material, no del color.

Fotografías | Toldos Lucas


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