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Sofá Ektorp de Ikea. Lo probamos

Sofá Ektorp de Ikea. Lo probamos
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Ektorp es un sofá muy fácil de integrar en cualquier decoración, además de una pieza muy económica. En algunos foros de decoración he podido comprobar que gusta mucho, pero dado su bajo precio surgen muchas dudas sobre su calidad. Yo tengo dos Ektorp y la experiencia es buena en lineas generales, pero me gustaría compartir con vosotros algunos detalles sobre este versátil sofá.

De los dos Ektorp, uno fue comprado hace nueve años y el otro hace cuatro. Este detalle que parece no tener ninguna importancia, es fundamental, ya que los dos han dado resultados dispares ya que Ikea va cambiando los procesos de fabricación de sus productos según la experiencia del cliente.

El primer sofá ha dado un buen resultado. No ha presentado grandes problemas, pero desde hace un par de años, al sentarse en él se aprecia un suave crujido del armazón de madera, aunque no afecta para nada al uso ni presenta ninguna pieza rota..

Las distintas caras de Ektorp

El segundo fue más problemático, ya que al año de comprarlo, la pieza central que soporta el asiento se partió. Era de madera de aglomerado y no resistió el uso continuado. Aquí es donde entra en juego el servicio de garantía de Ikea, ya que tras la visita de un perito nos enviaron un sofá nuevo.

Este tercer sofá ya había sustituido la pieza de madera por una travesaño de acero, mucho más sólido y resistente. A día de hoy, este último sofá no presenta ningún problema, comportándose con solidez en el uso. La valoración final del producto sería de un 8,5 sobre 10.

Sofá Ektorp con funda blanca

Pero vamos a analizar por separado cada uno de los aspectos reseñables:

  • Estructura: los últimos modelos incorporan una estructura más sólida que los anteriores, con travesaños de madera maciza y refuerzos metálicos, que suponen una importante mejora.
  • Fundas: resistentes al lavado y aptas para el teñido. Las cremalleras de los respaldos son demasiado débiles, no resisten bien el uso, y al cabo del tiempo se estropean.
  • Asientos: están realizados con una base de espuma de poliuretano de gran elasticidad y un pequeño cojín en la parte superior de plumas y poliéster desmenuzado, lo que los hace confortables e indeformables, conservando su buen aspecto sin esfuerzos.
  • Respaldos: están realizados en fibras huecas de poliéster, ofreciendo comodidad y estabilidad. Si bien ante un peso prolongado, como puede ser dos gatos echando la siesta, se deforman, recuperan rápidamente la forma con un poco de ayuda.
  • Comodidad: resulta muy cómodo, tanto permaneciendo sentados como para estirarse a lo largo.
  • Garantía: la garantía de los sofás es de 10 años. El servicio es rápido y ágil: un perito revisa los daños para comprobar su origen y en caso de ser positivo, en una semana envían un sofá nuevo.

Por tanto, teniendo en cuenta las mejoras que se han introducido en los últimos modelos, podríamos decir que es una opción recomendable siempre atendiendo a la relación calidad/precio y no perdiendo de vista que estamos ante un producto de bajo coste.

Más información | Ikea
En Decoesfera | Análisis y pruebas

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