No sé si esta casa estará en Los Alpes, pero tiene toda la pinta de estar en lo alto de una montaña o en una estación de esquí. Esos grandes troncos que forman las paredes no dejan lugar a la duda. Pero siempre he tenido en la cabeza la idea de estos lugares como interiores saturados de madera, presente desde los muros hasta en los muebles, y por supuesto, mostrando su color natural.
Por eso me ha encantado la vuelta de tuerca que han dado a ese estilo alpino, pintando de blanco brillante paredes y techos, dejando la veta de la madera para el exterior y los suelos.
Desde luego está claro que han decidido alejarse del típico ambiente de casa de montaña, reinventando el estilo y dándole un toque diferente, con muebles antiguos recuperados que dan un ligero aire Shabby Chic a la estancia. Una pequeña mesita decapada en azul y una colección de cajas en amarillo dan un punto de color sutil y necesario.
Lo único que me pone nerviosa es el homenaje a la caza y la taxidermia que cuelga de la pared, detalle que considero de mal gusto e innecesario, pero ya dicen que para gustos los colores...
Imagen vía | Design*Sponge En Decoesfera | Puertas abiertas
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2 comentarios
Marta Miranda
Kilgore, quién fuera sueco para tener una cabañita de troncos... El suelo da un poco de cosa. No se si será un truco para la foto o le habrán dado una capa de barniz brillante. A mí tanto brillo en el suelo me sobra. Un saludo y gracias por comentar.
kilgore
Hum, precisamente esa cabeza de alce me hace pensar en un país nórdico o en Canadá (o en Montana). Es muy típico de los suecos, p.ej., tener una cabaña donde pasar las vacaciones. Y, a pesar de lo respetuosos que son con los animales, tener un trofeo como ése que cazó el abuelo o un tío...
La mesita esa azul, mola pero lo que más es saber cómo c*j*nes consiguen que el suelo brille tanto.
Saludos