Durante años se ha repetido la idea de que una planta bonita es aquella que crece completamente recta. Sin embargo, esa percepción no siempre coincide con la forma en la que cada especie se desarrolla en la naturaleza. Algunas plantas, por mucho que se intenten enderezar, seguirán creciendo con una estructura abierta porque esa es precisamente su forma de adaptarse.
Es lo que ocurre con la zamioculca (Zamioculcas zamiifolia), una de las plantas de interior más resistentes y populares. Su facilidad de cultivo ha hecho que esté presente en miles de hogares, aunque también ha provocado que muchas personas intenten modificar su aspecto utilizando tutores o atando sus tallos para que permanezcan completamente verticales.
Tutores para guiar su crecimiento
El divulgador especializado en plantas conocido en Instagram como Álvaro Pedrera, @ypikue, explica que esta práctica parte de una idea equivocada. Según muestra en uno de sus vídeos, es muy frecuente encontrar zamioculcas sujetas con cintas o varillas para obligarlas a crecer rectas, cuando en realidad esa no es su forma natural.
La planta ZZ desarrolla sus hojas formando una especie de abanico. Sus ramas nacen erguidas, pero a medida que crecen se arquean ligeramente hacia el exterior, creando una silueta amplia y equilibrada. Ese porte abierto no es un síntoma de debilidad ni de falta de cuidados, sino una característica propia de la especie.
"Esta planta no necesita tutores, ni cuerdas, ni nada. Aunque se los pusieras no vas a corregir nada porque la planta es así", asegura. Añade que, de hecho, si la ves abierta desde arriba, es "como más bonita se ve".
La zamioculca "crece en forma de abanico", agrega, y recomienda que, en vez de atarla, que no sirve de nada, es mejor buscar una maceta alta para instalarla en el suelo y poderla observar desde arriba.
Intentar mantener todos los tallos completamente verticales puede incluso limitar esa forma natural de crecimiento. Además de alterar su aspecto, los amarres excesivos pueden ejercer presión sobre los tallos y dificultar que la planta adopte la disposición para la que está diseñada.
Otro error habitual consiste en pensar que una zamioculca abierta necesita un tutor porque le falta luz. Aunque la iluminación influye en el desarrollo de cualquier planta, una ZZ sana seguirá mostrando una estructura abierta incluso cuando recibe la cantidad de luz adecuada, siempre que sea abundante e indirecta.
La Zamioculcas zamiifolia almacena agua y nutrientes en sus rizomas subterráneos, lo que explica su elevada resistencia a la sequía. Precisamente por ello, uno de los problemas más frecuentes no es que los tallos se abran, sino el exceso de riego, que puede provocar la pudrición de las raíces.
Los especialistas recomiendan respetar el porte natural de esta especie y centrar los cuidados en aspectos realmente importantes: utilizar un sustrato con buen drenaje, evitar el encharcamiento, colocarla en una zona luminosa sin sol directo y limpiar periódicamente sus hojas para favorecer la fotosíntesis.
En ocasiones, el mejor cuidado consiste precisamente en intervenir menos. Como recuerda el creador del contenido, no todas las plantas están hechas para crecer como un palo recto. En el caso de la zamioculca, su elegante forma en abanico es parte de su identidad y una de las razones por las que se ha convertido en una de las plantas de interior más apreciadas.
Fotos | En Pexels: ROCKETMANN TEAM, Skylar Kang y Ypikue/Instagram.
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