A la hora de diseñar un dormitorio, solemos centrarnos en la elección de la cama, los colores o los textiles. Sin embargo, existe un aspecto fundamental que muchas veces pasa desapercibido y que condiciona por completo la comodidad del espacio: las distancias de circulación alrededor de la cama.
Un dormitorio puede ser amplio y estar perfectamente decorado, pero si no permite moverse con facilidad o abrir correctamente los muebles, la sensación de confort desaparece. Así lo explica la arquitecta Emma Guillén (@rusem.ma), quien insiste en la importancia de respetar unas medidas mínimas para garantizar tanto la funcionalidad como el bienestar diario.
El espacio libre a los pies de la cama
Uno de los errores más frecuentes es colocar una cómoda, un armario o cualquier otro mueble de almacenamiento demasiado cerca de la cama. Aunque visualmente pueda parecer que encaja, el uso cotidiano demuestra lo contrario. “Si a los pies de la cama tienes un armario o una cómoda, necesitas 90 centímetros para poder abrir puertas y cajones”, señala Guillén.
Esta distancia permite utilizar cómodamente el mobiliario sin que la cama se convierta en un obstáculo. Además, facilita la circulación y evita esa sensación de agobio que producen los espacios demasiado ajustados. En cambio, cuando frente a la cama únicamente existe una pared y no hay ningún elemento que requiera apertura, el espacio necesario puede reducirse.
¿Cuánto espacio dejar si solo hay una pared?
En estos casos, la arquitecta recomienda mantener un mínimo de 60 centímetros entre la cama y la pared. Esta medida permite pasar con cierta comodidad y realizar tareas habituales, como hacer la cama o limpiar el dormitorio.
No obstante, Guillén recuerda que se trata de una dimensión mínima. Siempre que la superficie disponible lo permita, aumentar esa distancia mejorará notablemente la sensación de amplitud y confort.
Los laterales también importan
La distribución lateral de la habitación merece la misma atención. Cuando uno de los lados de la cama comparte espacio con un armario, es necesario prever una zona suficiente para abrir puertas y acceder al interior sin dificultades. "Si el armario lo tienes a un lateral, 90 cm y al otro lado 60 cm de paso, piensa que por ahí vas directo a la cama.", dice.
Esta diferencia responde a una cuestión práctica. Mientras que el lateral con armario requiere un espacio adicional para su uso, el otro lado funciona principalmente como zona de paso hacia la cama.
Fotografías | Vía @rusem.ma | Foto de Minh Pham en Unsplash
En Decoesfera | El cambio radical de un balcón abandonado que se ha transformado en un pequeño vergel de forma rápida y sencilla
En Decoesfera | Daniel y Noelia, expertos en decoración: "Si tienes una pérgola en la terraza, añade este material y tendrás mucha más sombra sin perder estilo"
Ver 0 comentarios