El refugio de Risto Mejide (51 años) y Natalia Almarcha (30 años) es una isla Reserva de la Biosfera con un sendero de 185 kilómetros que la rodea por completo

Menorca es un destino único que combina playas de aguas turquesas y paisajes protegidos

Risto Mejide
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Nacho Viñau Ena

Coordinator

Menorca tiene algo que va más allá de sus calas de aguas turquesas. Basta alejarse un poco de la costa para encontrar caminos entre muros de piedra seca, casas de campo construidas con la piedra de la isla y pueblos donde las fachadas encaladas conviven con puertas de madera y persianas de colores. Una arquitectura discreta, adaptada al paisaje, que forma parte del carácter de la isla tanto como sus playas y que atrapa a cuantos viajamos hasta este rincón del Mediterráneo por ese ritmo de vida pausado, en el que manda el 'poc a poc', como suelen decir por allí...

Entre los fans de esta isla está Risto Mejide. El presentador nunca ha ocultado su debilidad por Menorca, un destino del que ha hablado en más de una ocasión.Y aunque en los meses más fríos, el presentador busca el abrigo de su casa en la Cerdanya, en pleno Pirineo catalán, cuando llega el buen tiempo cambia la montaña por el Mediterráneo, ya que la isla balear se ha convertido en uno de sus lugares preferidos para desconectar, como demuestran las vacaciones que ha compartido allí con su familia y sus parejas a lo largo de los años. Entre ellas Laura Escanes, o la última vez , con Natalia Almarcha.

El presentador compartió entonces en Instagram unas imágenes (ahora eliminadas) de la escapada con Natalia Almarcha con el mensaje «Todo el año esperando estos momentos. Mis personas favoritas en mi lugar favorito». Una declaración de amor a una isla que, además de sus playas, guarda un patrimonio natural e histórico que merece la pena descubrir sin prisas, con 216 kilómetros de costa, más de 100 playas y calas, un 66% de su territorio protegido.

Menorca, una isla protegida donde el paisaje marca el ritmo

Quienes hemos estado en esta pequeña isla repleta de pueblos blancos y de calas escondidas y aguas turquesas, tenemos muy presente que el medio natural es el auténtico protagonista gracias a esos paisajes en los que se funden tierra y mar. La Unesco la declaró Reserva de la Biosfera en 1993, en reconocimiento a la diversidad de sus ecosistemas mediterráneos, entre los que se encuentran barrancos, humedales, lagunas, dunas, costas e islotes. 

La isla combina estos espacios naturales con campos de cultivo, construcciones rurales y núcleos urbanos que mantienen buena parte de su identidad histórica. En el norte, la costa tiene un carácter más agreste, con rocas de tonos rojizos, acantilados y playas expuestas al viento de tramontana. El sur ofrece otro paisaje, con calas de arena clara, aguas transparentes y pinares que llegan prácticamente hasta el mar. Entre ambos extremos aparecen caminos rurales, barrancos y pequeñas construcciones que forman parte de la imagen tradicional menorquina.

Esa diversidad también se aprecia en la arquitectura. Las fachadas encaladas, las persianas y puertas de madera y las construcciones de piedra conviven con edificios históricos y casas de campo integradas en el paisaje. Menorca no necesita una sucesión de grandes complejos turísticos para resultar atractiva: buena parte de su personalidad está en la escala de sus pueblos y en la forma en que el entorno natural sigue presente incluso cuando nos alejamos de la playa.

Más de 100 playas y calas por toda la isla

Playa Turismo Menorca

Entre las playas más conocidas de Menorca se encuentra Son Bou, con sus 2,5 kilómetros de arena fina y clara, y Cala Galdana, una bahía rodeada de acantilados. En la costa norte, S’Arenal d’en Castell ofrece un paisaje diferente al de las playas meridionales, mientras que en el sureste, Punta Prima, en Sant Lluís, permite disfrutar del mar con vistas a la Illa de l’Aire.

Quienes prefieren alejarse de las zonas más concurridas pueden descubrir otra Menorca siguiendo los senderos que conducen a algunas de sus calas más recónditas. En el sur, Cala Mitjana, Cala en Turqueta, Macarella y Macarelleta figuran entre las más conocidas, junto a otras como Trebalúger, Cala Escorxada, Binigaus y Cala Fustam. El norte de la isla reserva paisajes muy distintos, con playas de arena rojiza y aguas transparentes, como Cavalleria y Cala Pilar. También merece la pena acercarse a Cala Pregonda, una de las estampas más singulares de la costa septentrional.

El Camí de Cavalls: 185 kilómetros para rodear la isla

Cami cavalls Menocar Cala Pilar Turismo Menorca

Una de las mejores formas de conocer Menorca es seguir el Camí de Cavalls, el histórico sendero señalizado como GR-223, que recorre unos 185 kilómetros alrededor de todo el litoral. Su origen se remonta a los antiguos caminos utilizados para vigilar la costa a caballo y, tras su recuperación, se ha convertido en una ruta que permite descubrir la isla a pie, en bicicleta en los tramos adecuados o a caballo.

El itinerario está dividido en 20 etapas, de modo que no hace falta completar la vuelta entera para disfrutarlo. Cada tramo ofrece una perspectiva diferente de Menorca: desde los acantilados y las playas más salvajes del norte hasta los pinares y las calas del sur. También permite acercarse a faros, antiguas torres defensivas y rincones a los que no siempre se llega en coche.

Entre los lugares que aparecen en el recorrido están el entorno del faro de Favàritx, la zona de Es Grau, los acantilados de Cala Morell y algunas de las calas más conocidas de la costa meridional, como Cala en Turqueta o Macarella. Lo mejor es que se puede adaptar el paseo al tiempo disponible y a la forma física de cada viajero, escogiendo una etapa en lugar de plantearse los 185 kilómetros como una obligación.

Ciutadella y Maó, dos ciudades para descubrir la arquitectura menorquina

La naturaleza no es el único motivo para recorrer la isla, que está dividida en ocho municipios, además de decenas urbanizaciones salpicando la costa. En el interior, los pueblos conservan sus casas encaladas, los talleres de artesanía y las pastelerías tradicionales donde comprar ensaimadas y otros dulces típicos. 

En verano, los mercadillos nocturnos animan las calles y permiten descubrir otra cara de la vida menorquina. Localidades como Alaior, Es Mercadal, Es Migjorn Gran, Es Castell, Ferreries o Sant Lluís mantienen ese ambiente tranquilo que contrasta con el movimiento de Mahón y Ciutadella, las dos principales ciudades de la isla, donde se concentran buena parte de la actividad comercial y la vida nocturna.

Menorca Turismo Menorca

En el extremo occidental, Ciutadella conserva un casco antiguo de calles estrechas, palacios señoriales y fachadas de piedra que adquieren tonos dorados con la luz del Mediterráneo. La plaza des Born, la catedral de Santa María y el puerto forman parte de un paseo en el que conviven la arquitectura histórica y la vida cotidiana de sus terrazas y comercios. 

En el otro extremo se encuentra Maó, capital de Menorca, junto a uno de los grandes puertos naturales del Mediterráneo. Su trazado urbano conserva huellas de la presencia británica durante el siglo XVIII, visibles en algunos edificios y en la arquitectura de determinadas calles. El centro, con sus plazas y mercados, permite descubrir una Menorca distinta a la de las calas, más ligada a la historia comercial y portuaria de la isla.

Un viaje a la prehistoria entre construcciones de piedra

Turismo Menorca

Menorca conserva además un patrimonio arqueológico excepcional. En 2023, la Unesco incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial los yacimientos prehistóricos de la Menorca talayótica, un conjunto que incluye poblados, monumentos funerarios y construcciones levantadas con grandes bloques de piedra entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. 

Entre sus construcciones más reconocibles están las navetas, los talayots y las taulas, monumentos de piedra que ayudan a comprender cómo vivían y se organizaban las comunidades que habitaron la isla hace miles de años. El poblado de Torre d'en Galmés y el de Trepucó son dos de los lugares que permiten acercarse a este legado.

Imágenes | IG Natalia Almarcha - Unsplash/Ollie Tulett - Turismo de Menorca

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