Lo creadores del estudio Viteri Lapeña nos dan las claves para reformar un cuarto de baño sin cometer errores
El baño ya no se entiende como una estancia secundaria y funcional. Con el tiempo, se ha convertido en un espacio al que prestamos mucha más atención, tanto por comodidad como por estética. Por eso, afrontar una reforma en esta zona requiere pensar bien cada decisión, ya que un mal planteamiento puede traducirse en gastos inesperados y en un resultado poco práctico o difícil de corregir después.
Con la idea de evitar errores y acertar desde el principio, hemos hablado con Aitor Viteri y Elena Lapeña, los interioristas, que han diseñado “Kamaleohm” el espacio de Strohm en Casa Decor 2026. Un espacio circular y dinámico con una estética atemporal y un sistema flexible que reduce el impacto ambiental y prolonga la vida útil del espacio, y donde destacan los lavabos y sanitaros de la colección Origehm. Los diseñadores, socios fundadores y directores creativos del Estudio Viteri-Lapeña, tienen muy claro que reformar un baño no es una simple transformación estética, es diseñar bienestar.
La tendencia ya no es hacer un baño bonito, sino construir un refugio íntimo
Para Elena y Aitor, "El baño ha dejado de ser una estancia secundaria para convertirse en un pequeño territorio de bienestar, ya que es el primer espacio que usamos al comenzar el día y el último al que acudimos antes de descansar. Es, por tanto, un lugar profundamente ligado a nuestros ritmos biológicos, a nuestro equilibrio físico y mental".
Para estos interioristas, diseñarlo bien es, en cierta manera, diseñar cómo empezamos y cómo terminamos cada jornada. "Hoy buscamos baños más cálidos, más sensoriales y más habitables, con materiales naturales, piedras, maderas tratadas, cerámicas con textura, iluminación envolvente y una paleta menos clínica. La tendencia ya no es “hacer un baño bonito”, sino construir una experiencia cotidiana de calma, un refugio íntimo donde el cuerpo se activa por la mañana y se desacelera por la noche" explican.
En este sentido, los baños se plantean como espacios de bienestar físico y emocional, donde conviven artesanía, tecnología y una clara voluntad escénica. "Porque el verdadero lujo contemporáneo no es lo ostentoso, sino aquello que nos cuida, casi sin que nos demos cuenta".
La reforma del baño ya no se resuelve como una ficha técnica
El punto de partida de la filosofía de estos interioristas es una transformación que ha ocurrido despacio pero de manera irreversible. "Antes el baño se resolvía casi como una ficha técnica: lavabo, inodoro, ducha y almacenamiento. Era un ejercicio casi mecánico, donde la prioridad era cumplir con unas necesidades básicas desde un enfoque estrictamente funcional y normativo. No había relato, no había emoción, no había intención más allá de lo práctico."
Hoy, dicen, eso ha cambiado por completo. "El baño se proyecta como una auténtica extensión del espacio doméstico, una estancia con identidad propia. Lo diseñamos como diseñaríamos un salón o un dormitorio: pensando en la atmósfera, en cómo se percibe la luz a lo largo del día, en la textura de los materiales bajo la mano, en la ergonomía de cada gesto cotidiano y, sobre todo, en el ritual. Porque el baño ha pasado de ser un lugar de uso a convertirse en un lugar de experiencia."
Tres consejos para quien quiere reformar su baño
A la hora de reformar el baño, los interioristas dan tres consejos clave. El primero tiene que ver con la planificación. "Hay que pensar muy bien la distribución antes de elegir acabados. Un baño mal distribuido no lo salva ningún mármol. La planta, las circulaciones, las distancias, la comodidad de uso y la lógica diaria son la verdadera base del proyecto."
"En nuestro caso, además, no solemos concebir el baño como un espacio donde el porcelánico sube de suelo a techo de forma indiscriminada. Nos interesa trabajar el baño como una estancia más de la casa, combinando materiales, alturas, texturas y recursos decorativos que aporten calidez sin comprometer la funcionalidad"
Según estos diseñadores, siempre que el proyecto lo permite, "buscamos que la propia distribución pueda admitir cambios futuros en algunos acabados —pinturas, papeles, revestimientos decorativos o piezas más expresivas— sin que el baño pierda encanto, coherencia ni eficacia".
El segundo consejo de Viteri Lapeña apunta a lo que muchos subestiman en el momento de presupuestar. "Invertir en buena iluminación, buena grifería y buen almacenamiento: son los tres pilares invisibles del confort. Son decisiones que quizá no siempre se ven en una primera fotografía, pero se agradecen cada día."
Y el tercero es quizás el más difícil de aplicar en un momento en que las redes inundan de referencias: "No dejarse arrastrar por la tendencia pura. Un baño debe durar muchos años, así que conviene buscar una belleza serena, con personalidad, pero no caprichosa. Un buen baño debe poder evolucionar con la casa y con quien la habita."
Los errores que se repiten
Respecto a los errores que más se repiten en la reforma de muchos baños, Viteri y Lapeña son directos. "El más habitual es empezar por la estética y no por el uso real." Pero hay más: "También se comete mucho el error de iluminar solo desde el techo, colocar espejos sin pensar en la luz del rostro, elegir revestimientos sin valorar mantenimiento o llenar baños pequeños de demasiados materiales. Un baño necesita precisión. Es una pieza pequeña, pero técnicamente muy exigente."
Esta pareja de interioristas explican que en su caso, jamás sacrificarían la funcionalidad por una fotografía bonita. Tampoco colocarían materiales delicados donde el agua y la cal van a castigarlos. Y tampoco diseñarían "un baño sin almacenamiento suficiente."
Y añaden algo que resume bien su filosofía: "El lujo verdadero no es el exceso: es que todo esté en su sitio, que todo funcione con naturalidad y que el espacio, además de verse bien, se viva mejor."
La iluminación, por capas
Si hay un aspecto en el que los dos interioristas coinciden con especial énfasis, es la iluminación. No como un elemento decorativo añadido al final, sino como una decisión estructural que hay que tomar desde el principio.
"La iluminación debe trabajarse por capas. Una luz general limpia, una luz funcional junto al espejo —preferiblemente frontal o lateral— y una luz ambiental que acompañe: retroiluminación, líneas LED ocultas, hornacinas iluminadas o puntos cálidos para la noche. La luz en un baño no debe aplanar; debe acompañar el gesto, favorecer el rostro y crear intimidad."
Baños pequeños: claridad antes que nada
Reformar un baño pequeño obliga a pensar bien cada cambio, porque el espacio es limitado y cualquier detalle se nota mucho.Para estos diseñadores de interiores, "Un mueble suspendido, un espejo generoso, continuidad de materiales, buena luz y almacenamiento vertical son claves en espacios reducidos".
Para ellos, "En baños pequeños hay que evitar el ruido visual. Cuanto más clara sea la lectura del espacio, más grande se percibe." Pero eso no significa renunciar al carácter. "No debemos tener miedo a introducir puntos focales de interés: un revestimiento singular, una pieza especial, un juego de texturas o un elemento escultórico que aporte carácter. Cuando conseguimos que el usuario recorra visualmente distintos puntos de interés, el baño se expande perceptivamente. Deja de ser un espacio limitado para convertirse en una experiencia dinámica, casi escenográfica."
No hace falta demoler para transformar
Cada vez están más en voga transformar espacios sin meterse en obras, ya sea porque queremos una renovación rápida y económica, o porque estamos en una casa de alquiler en la que no queremos hacer grandes inversiones. En este sentido, los interioristas señalan que "No siempre hace falta meterse en una obra mayor para cambiar radicalmente un baño".
Para Aitor y Elena, "Cambiar el espejo o la iluminación, renovar la grifería, los textiles, accesorios y tiradores, además del color de paredes o incorporar papel pintado en zonas estratégicas son soluciones sencillas y factibles". También recomienda sustituir el mueble de lavabo o actualizar la mampara. "A veces no hace falta demoler; hace falta mirar con inteligencia."
Sostenibilidad: empieza por no reformar mal
En estos tiempos, a la hora de reformar un cuarto de baño también influye mucho la sostenibilidad. Para Aitor Viteri y Elena Lapeña, "La sostenibilidad empieza por no reformar mal. Un baño bien diseñado dura más."
Después vienen las decisiones concretas: "Griferías con aireadores, duchas termostáticas, sanitarios de doble descarga, materiales duraderos, proveedores cercanos, iluminación LED, ventilación adecuada y productos fáciles de mantener. Las soluciones actuales de grifería eficiente permiten reducir consumo sin renunciar a confort, y ahí hay una responsabilidad estética y ética."
Fotografías | Viteri Lapeña, Casa Decor
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