Los veterinarios están de acuerdo: el apego de los gatos está determinado por el afecto de sus propios dueños

Apego gatos

Cuando un gato se encuentra en un lugar desconocido, puede explorar el entorno con tranquilidad y curiosear a su alrededor porque percibe que su persona de referencia permanece cerca, lo que le aporta seguridad y confianza

Durante mucho tiempo, y a causa de esa independencia que vemos en su comportamiento, el común de los mortales hemos dado por supuesto que  un gato podía vivir perfectamente sin nosotros, que su cariño era más bien intermitente y que la relación con su dueño se sostenía sobre todo por la comida y un sitio calentito donde dormir. 

Pero basta con ver a un gato entrar en una casa nueva para darse cuenta de que hay algo más: hay gatos que se pegan a las piernas de su dueño nada más pisar el sitio, y otros que directamente desaparecen debajo del sofá durante horas.

Esa diferencia de comportamiento no es solo carácter. Según un estudio publicado en la revista Current Biology y liderado por la investigadora Kristyn Vitale, de la Universidad Estatal de Oregón, los gatos desarrollan con sus cuidadores estilos de apego prácticamente idénticos a los que forman los bebés humanos con sus padres.

Un test pensado para bebés, aplicado a gatos

Para llegar a esa conclusión, el equipo de Vitale recurrió al test de base segura, una prueba clásica de la psicología del desarrollo que llevaba décadas usándose con niños pequeños y, más recientemente, con perros. El procedimiento es sencillo: el gato pasa dos minutos en una habitación desconocida junto a su cuidador, se queda solo otros dos minutos y después el cuidador vuelve a entrar.

Lo que se mide no es si el gato echa de menos a su dueño, sino cómo gestiona esa ausencia y, sobre todo, cómo reacciona al reencuentro. Participaron más de cien gatos y gatitos, y los resultados sorprendieron incluso a los propios investigadores: alrededor del 65% mostró un patrón de apego seguro, un porcentaje casi calcado al que se observa en bebés humanos, donde ronda también el 65%.

Los gatos con apego seguro recuperaban la calma enseguida tras el regreso de su cuidador y volvían a explorar la habitación sin mostrar señales de angustia. Los que tenían un apego inseguro se comportaban de forma bien distinta: unos se agitaban más de lo esperado, otros evitaban directamente el contacto y algunos alternaban acercamiento y rechazo, sin encontrar un punto de equilibrio.

La figura del dueño como base de seguridad

Lo interesante del estudio es que esa clasificación no cambiaba fácilmente. Los investigadores sometieron a parte de los gatitos a seis semanas de entrenamiento y socialización, y al final del proceso el patrón de apego apenas se había movido. Una vez establecido, el vínculo tiende a mantenerse.

El veterinario español Carlos Gutiérrez apunta, en línea con lo que sugiere este tipo de investigaciones, que muchos gatos identifican a una persona concreta como su referencia emocional dentro de casa, y que ese vínculo no depende solo de la comida o la comodidad, sino de la confianza construida en el día a día, según explicó en declaraciones recogidas por El Español. Un gato con apego seguro, señala, no tiene por qué ser un gato "pegajoso": puede seguir siendo independiente y explorador, y eso no significa que quiera menos a quien lo cuida.

Fotografías | Magnific, Magnific

En Decoesfera |  Neus Candela, veterinaria: "El pienso seco de los gatos apenas contiene humedad, así que aunque el animal beba de su cuenco con regularidad, esa cantidad de agua puede quedarse corta"

En Decoesfera | Carlos Gutiérrez, veterinario: "La mayor parte de los gatos se relajan cuando nos vamos de casa, solo el 13% sufren de ansiedad por separación, con reacciones que van desde la vocalización excesiva hasta conductas destructivas"

En Decoesfera | Noelia Hernández, educadora felina: "Un gato que se pase 24 horas sin ir al arenero, comer o beber es un gato que necesita urgentemente atención veterinaria"

Ver todos los comentarios en https://decoracion.trendencias.com

VER 0 Comentario