Este es el sencillo truco que aconsejan los electricistas y que tiene numerosos beneficios en casa: evita costes innecesarios

Un gesto sencillo, económico y al alcance de cualquiera, pero con beneficios claros

En el hogar, hay gestos pequeños que marcan una gran diferencia. Algunos pasan desapercibidos hasta que surge un problema, y entonces se convierten en auténticos salvavidas. Uno de ellos, habitual entre electricistas profesionales pero todavía poco extendido en muchas viviendas, es tan simple como eficaz y consiste en etiquetar cada palanca del cuadro eléctrico. Un gesto mínimo que aporta orden, seguridad y ahorro a largo plazo.

Un cuadro eléctrico que se entienda

Envel S.L.

El cuadro eléctrico es el cerebro de la instalación de una vivienda. Desde él se controla el suministro de luz de cada estancia y de los principales electrodomésticos. Sin embargo, en la mayoría de casas, las palancas aparecen sin identificar o con anotaciones confusas, lo que obliga a probar interruptor por interruptor cuando hay un problema.

El truco consiste en algo muy sencillo como es colocar etiquetas claras en cada palanca, indicando a qué zona de la casa o a qué aparato corresponde (cocina, horno, enchufes del salón, aire acondicionado, baño, iluminación general, etc.). De este modo, cualquier persona puede saber qué circuito está cortando sin necesidad de conocimientos técnicos.

Más seguridad en el día a día

Envel S.L.

Uno de los principales beneficios de este sistema es la seguridad. Ante una avería, una chispa o un electrodoméstico que falla, poder cortar la corriente exacta de forma inmediata reduce riesgos y evita manipulaciones innecesarias. No es lo mismo bajar todo que actuar con precisión sobre un circuito concreto.

Además, en situaciones de emergencia, como una fuga de agua cerca de un enchufe o una pequeña sobrecarga, contar con un cuadro eléctrico bien identificado puede marcar la diferencia entre una reacción rápida o un problema mayor.

Ahorro de tiempo y dinero

Este pequeño gesto también se traduce en ahorro. Cuando ocurre una avería y no sabemos qué palanca corresponde a cada zona, muchas veces se termina llamando a un profesional para algo que podría resolverse fácilmente. Con el cuadro etiquetado, localizar el problema es más rápido, lo que reduce visitas innecesarias y, por tanto, costes. Incluso cuando es imprescindible llamar a un electricista, un cuadro claro y ordenado facilita su trabajo.

Ideal para reformas

Juanjo Grounding

Etiquetar el cuadro eléctrico resulta especialmente útil tras una reforma o al mudarse a una nueva vivienda. En estos casos, el desconocimiento de la instalación es total. Tener identificados los circuitos ayuda a entender cómo está distribuida la electricidad en la casa y permite un uso más eficiente de la misma.

También es una ventaja de cara al futuro, porque si se instalan nuevos electrodomésticos, sistemas de climatización o domótica, contar con un cuadro bien organizado simplifica cualquier modificación posible en estas nuevas incorporaciones técnicas.

Orden, previsión y tranquilidad

Desde una perspectiva más decorativa y funcional, este truco encaja perfectamente con la tendencia actual hacia hogares más ordenados y conscientes. Un cuadro eléctrico etiquetado transmite sensación de cuidado, previsión y buen mantenimiento, algo que suma valor a la vivienda y tranquilidad a quienes viven en ella.

Fotografía de portada | Juanjo Grounding

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