Ideales para las meriendas de los más peques, las cajitas de mini quesitos que tiramos a la basura también pueden convertirse en nuestros organizadores diarios una vez terminados. Si te gustan las manualidades y disfrutas dando una segunda vida a los materiales cotidianos, esta propuesta te permitirá transformar una caja vacía en un recipiente con un acabado natural.
El resultado es un organizador artesanal que puedes colocar en una estantería, sobre el tocador, en una mesa auxiliar o dentro de un armario. Además de contribuir a mantener el orden, su estética encaja especialmente bien en interiores de inspiración natural, rústica, mediterránea o boho.
Qué hace falta para preparar un organizador con una caja de quesitos
Para poder desarrollar este proyecto DIY con una caja de quesitos hace falta que tengas en casa estas herramientas.
- Una caja de quesitos vacía
- Hilo de yute
- Papel film transparente
- Adhesivo adecuado para manualidades
- Tijeras
- Un pincel pequeño
Cómo hacer un organizador de espacios paso a paso
El primer paso consiste en transformar la caja vacía en la estructura principal del organizador. Para ello, se utiliza el hilo de yute, que irá cubriendo progresivamente la superficie hasta ocultar el material original. Retira las etiquetas y limpia la superficie. Si la caja tiene una tapa original independiente, guárdala por si quieres utilizarla como referencia para las medidas.
Después, aplica una pequeña cantidad de adhesivo en una zona de la caja y fija el extremo del yute. A continuación, ve enrollándolo alrededor de la superficie, procurando que las vueltas queden juntas y ordenadas. Continúa colocando el hilo de manera uniforme hasta cubrir el exterior.
Cuando hayas terminado, corta el hilo y fija cuidadosamente el final con adhesivo. Deja secar el tiempo indicado por el fabricante antes de manipular la caja. El objetivo es conseguir una superficie homogénea, con las vueltas de yute bien alineadas y sin grandes huecos entre ellas.
La tapa es el detalle que convierte esta manualidad en un organizador más práctico, ya que permite guardar pequeños objetos sin dejarlos a la vista. Para elaborarla, puedes utilizar la base de la caja como molde.
Coloca el film sobre la parte de la caja que vayas a utilizar como molde y alísalo para reducir las arrugas. Procura que quede bien sujeto y que cubra toda la superficie de contacto. Aplica el adhesivo sobre el film, en pequeñas cantidades, y ve disponiendo el hilo siguiendo la forma circular de la caja.
Cuando hayas alcanzado el diámetro necesario, comprueba que la tapa tenga suficiente consistencia. Si el hilo es muy fino, puede ser necesario añadir alguna vuelta más para reforzar el perímetro y evitar que se deforme al retirarla. Este paso es fundamental. Aunque el adhesivo parezca seco por fuera, puede necesitar más tiempo para endurecerse en el interior de las fibras. Sigue siempre las indicaciones del producto utilizado.
Una vez endurecida la pieza, separa con cuidado la tapa de la caja y retira el papel film. Si alguna zona se resiste, no tires con fuerza: intenta despegarla poco a poco para no deformar el trabajo. Cuando hayas terminado, coloca la tapa sobre el organizador y comprueba que encaja correctamente.
Cómo usarla y dónde colocarla
En el dormitorio, puedes utilizarlo para guardar anillos, pendientes, horquillas o pequeños accesorios para el pelo. Sobre el tocador, ayudará a mantener reunidos esos objetos que utilizas a diario y que conviene tener siempre a mano.
En el salón, puede servir para guardar pequeños complementos, como llaves de repuesto, botones, imperdibles o accesorios de costura. También puedes colocarlo en una estantería como elemento decorativo, especialmente si lo combinas con cestas de fibras naturales, cajas de madera y otros accesorios de tonos neutros.
Si necesitas varios organizadores, puedes reutilizar diferentes cajas y forrarlas con el mismo hilo de yute. Así conseguirás un conjunto coordinado que dará una mayor sensación de orden a una balda, un escritorio o el interior de un armario. Eso sí, por su estructura ligera y su acabado artesanal, es preferible reservarlos para objetos pequeños y poco pesados.
Imágenes | Vía @conalmadeserreta
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