Con la actual crisis de la vivienda, con los precios tanto de compra como de alquiler disparados, cada vez hay más gente que busca soluciones alternativas para poder tener una vivienda sin tener que pagar los elevados precios que se piden. Y Emilio es un buen ejemplo.
Hace unos meses, Emilio y su pareja Andrea decidieron transformar con sus propias manos un contenedor marítimo para convertirlo en un hogar cómodo, autosuficiente y completamente integrado en el entorno rural. Ahora, este joven valenciano ha decidido seguir por el mismo camino y rehabilitar dos viejas construcciones de piedra para levantar una casa para su madre, que actualmente vive de alquiler.
Una parcela por 15.000 euros
La parcela donde Emilio instaló el contenedor que ahora es su vivienda la compró hace algo más de un año por 15.000 euros. Tiene unos 20.000 metros cuadrados, y dentro de la finca, están esas dos pequeñas construcciones de piedra de más de 100 años que van a servir de base para construir la casa de su madre. Y tal y como sucedió con el contenedor que ahora es su casa, podemos ver los avances en los vídeos que está colgando en su canal de Youtube, Vida Inusual.
A comienzos del verano de este año, Emilio presentó el proyecto en el primer episodio de la serie que publica en YouTube y explicó el motivo que le ha llevado a emprender la rehabilitación: "Ahora voy a reformar estas casetas de piedra para mi madre para que también pueda dejar de pagar el alquiler".
Y esa reforma además, la está haciendo pese que su experiencia en obras es 'casi nula'. Lo que sabe, lo aprendió con vídeos de internet cuando transformó el contenedor marítimo en su hogar.
Tal y como puede verse en los vídeos, el estado de las casetas es de ruina absoluta, sin tejado alguno, suelo de tierra y con muros a medio caer. Después de limpiar la maleza y acondicionar en lo posible el espacio para trabajar, la primera intervención consistió en conectar ambos edificios para ganar espacio y crear una vivienda más funcional.
Para ello, Emilio eliminó el muro que separaba las dos casetas. La más pequeña, de unos 3 x 3 metros, estará destinada al baño, que contará con ducha y armario. La construcción principal, de aproximadamente 5 x 5 metros, concentrará el resto de las estancias: cocina, dormitorio y una zona de trabajo.
En lo que respecta a la estructura, Emilio reforzó los muros, (rezando para que no se venga el muro abajo, tal y como señala en uno de los vídeos), rellenó con piedras el espacio entre el muro nuevo y la pared original, y levantó con ladrillos el hueco de una ventana de 1 x 1 metro.
Para trasladar el material de obra, se encontró con el inconveniente de que no podía acercar el coche hasta la casa, por lo que tuvo que llevar ladrillos y aperos en carretilla, dado que el camino de acceso queda algo alejado de las ruinas, tal y como explica en uno de sus vídeos. También niveló el suelo con hormigón, con agua que tuvo que transportar en garrafas hasta allí.
Así, poco a poco, Emilio ha ido transformando el que será el hogar de su madre. concluyendo la estructura del tejado. Entre las tareas más peligrosas, subir y colocar en solitario las vigas de hierro de 6 metros para la estructura del tejado. Y el siguiente paso será colocar los paneles sándwich y cerrar la casa después de tantos meses a cielo abierto.
Fotografías | Vida Inusual
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