
Puede ser una decisión interesante para quienes buscan una alternativa a los radiadores eléctricos
Con la llegada del otoño y el descenso progresivo de las temperaturas, muchos hogares empiezan a plantearse cómo calentar sus viviendas sin que la factura energética se dispare. Entre las alternativas que han ganado protagonismo en los últimos años se encuentran las estufas de pellets, una opción que combina el uso de biomasa con un coste de funcionamiento que puede resultar muy competitivo frente a otros sistemas tradicionales.
Pero ¿hasta qué punto merece la pena apostar por ellas? Desde la Asociación Española de Productores de Pellets de Madera (Apropellets) señalan que la diferencia económica puede ser considerable. Según sus cálculos, calentar una misma estancia mediante una estufa de pellets puede resultar entre un 200% y un 300% más económico que hacerlo con un radiador eléctrico convencional.
¿Cuánto consume realmente una estufa de pellets?
Según los datos facilitados por Apropellets, un kilogramo de pellet certificado de alta calidad produce aproximadamente entre 4,8 y 5 kWh de energía. Esta capacidad calorífica es la que permite que las estufas puedan calentar las estancias de manera eficiente, aunque el consumo concreto dependerá siempre de la potencia seleccionada y de las necesidades térmicas de cada vivienda.
Para hacernos una idea, una estufa doméstica convencional de 8 kW puede consumir entre 0,6 y 1,9 kilogramos de pellets por hora. La diferencia entre ambos extremos responde, principalmente, a la intensidad de funcionamiento. Cuando el aparato trabaja a una potencia baja para mantener una temperatura agradable, necesita menos combustible; en cambio, si debe calentar rápidamente una habitación que está muy fría, el consumo aumenta.
Pellets frente a radiadores eléctricos: ¿dónde está el ahorro?
La comparación entre ambos sistemas permite entender por qué las estufas de pellets se han convertido en una alternativa cada vez más interesante. Los radiadores eléctricos convencionales funcionan mediante un sistema de resistencia que transforma directamente la electricidad en calor. Su rendimiento es de aproximadamente 1:1: por cada kWh de electricidad que consumen, generan un kWh de energía térmica.
El inconveniente está en el precio de la electricidad, que puede experimentar importantes variaciones y cuyo coste suele ser superior al de otros combustibles por unidad de energía térmica generada. Según la comparativa publicada por Apropellets, en 2026 calentar una misma estancia con un radiador eléctrico puede llegar a costar entre un 200% y un 300% más que hacerlo con una estufa de pellets. Se trata de una estimación que depende de las tarifas eléctricas, el precio del combustible y las condiciones concretas de utilización.
Ahora bien, no todos los sistemas eléctricos deben meterse en el mismo saco. La aerotermia, por ejemplo, funciona de una manera muy diferente y destaca por su elevada eficiencia energética. En lugar de generar calor mediante una resistencia, aprovecha la energía térmica del aire exterior para climatizar el interior de la vivienda. Por este motivo, su rendimiento puede ser muy superior al de un radiador eléctrico convencional.
Su principal inconveniente suele encontrarse en el desembolso inicial. La instalación de un sistema de aerotermia supone una inversión importante que, según las estimaciones recogidas por Apropellets, puede superar los 8.000 euros. Frente a ello, las estufas de pellets ofrecen una inversión inicial generalmente más asequible y unos costes de funcionamiento que pueden resultar competitivos.
¿Una estufa de pellets consume electricidad?
Es una de las dudas más habituales entre quienes se plantean instalar este sistema en casa. Y es que, aunque el calor procede de la combustión de la biomasa, la estufa necesita electricidad para realizar determinadas funciones.
El encendido, por ejemplo, se produce mediante una resistencia eléctrica. Además, los ventiladores encargados de distribuir el aire caliente y el motor del sinfín, que transporta los pellets hasta la cámara de combustión, también requieren alimentación eléctrica.
Sin embargo, este consumo auxiliar es reducido en comparación con la energía térmica que proporciona el combustible. Según las cifras de Apropellets, una estufa puede consumir aproximadamente entre 50 y 100 vatios durante su funcionamiento normal. Es decir, una potencia eléctrica similar a la de algunos pequeños aparatos domésticos o dispositivos electrónicos.
Fotografía de portada | Leroy Merlin
En Decoesfera | Marta Fusté, experta en limpieza: "Para limpiar los radiadores de cara al invierno, yo utilizo un estropajo y una cuerda"
En Decoesfera | Chus Atienzar, experta en limpieza y bricolaje: "Con esta mezcla de vinagre y jabón tu radiador funcionará mejor y gastarás menos energía"
Ver todos los comentarios en https://decoracion.trendencias.com
VER 0 Comentario