
Los roedores no aparecen por casualidad: buscan comida, agua y refugio. Mantener la vivienda ordenada y eliminar los puntos de acceso es la mejor forma de prevenir su presencia
Ver un ratón cruzar el jardín o desaparecer bajo un mueble suele generar una mezcla de sensaciones que van desde la preocupación inmediata por la eventual presencia de otros ejemplares, hasta el asco y desprecio absoluto, en la mayoría de los casos.
Sin embargo, su presencia no siempre significa que exista una plaga. En la mayoría de los casos, estos animales llegan atraídos por algo muy sencillo: un lugar donde encontrar alimento, agua y un escondite seguro.
Visitante ocasional
De hecho, un ejemplar aislado puede ser simplemente un visitante ocasional. El problema empieza cuando aparecen con frecuencia excrementos, alimentos roídos o pequeños ruidos durante la noche, señales que pueden indicar que los roedores ya se han instalado en la vivienda.
Aunque existen trampas y tratamientos específicos para las infestaciones, la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz. Estos son tres hábitos que ayudan a mantenerlos alejados.
Aromas desagradables
Algunos aceites esenciales, como el de menta piperita, pueden actuar como repelentes naturales. Su intenso aroma resulta molesto para el olfato de los roedores, por lo que muchas personas lo aplican en zonas de paso, garajes, trasteros o junto a puertas y ventanas.
Una opción habitual consiste en preparar un pulverizador con agua y unas gotas de aceite esencial de menta, o impregnar bolas de algodón para colocarlas cerca de los posibles puntos de entrada. Eso sí, el efecto es temporal y debe renovarse con frecuencia.
Revisar cualquier pequeña abertura
Los ratones son mucho más flexibles de lo que parecen. Aunque su cráneo no se deforma, pueden atravesar rendijas sorprendentemente pequeñas si la cabeza consigue pasar primero.
Por eso conviene revisar huecos bajo las puertas, alrededor de tuberías, ventanas o marcos y sellarlos con materiales resistentes, como malla metálica o mortero. Se desaconseja confiar únicamente en la espuma expansiva, ya que pueden llegar a roerla.
Eliminar aquello que vienen a buscar
La mejor forma de evitar visitas es impedir que encuentren lo que necesitan. Guardar los alimentos, también el (delicioso) pienso de las mascotas, en recipientes cerrados, limpiar las migas, mantener la basura bien tapada y reparar fugas de agua reduce considerablemente el atractivo de la vivienda.
En jardines y patios también conviene retirar fruta caída, controlar las composteras y evitar acumular montones de leña, cartones o materiales donde puedan refugiarse.
En realidad, la combinación de estas medidas suele ser mucho más eficaz que actuar cuando el problema ya está instalado. Si un ratón no encuentra comida, agua ni un lugar donde esconderse, lo más probable es que continúe buscando otro sitio donde establecerse.
Fotos | En Pexels: Roddy Mcgillivray, Alexas Fotos
En Decoesfera | Cómo acabar con los pececillos de plata o bichos de la humedad de forma rápida y efectiva
En Decoesfera | Los mejores trucos caseros para acabar con las hormigas en casa: son sencillos y naturales
Ver todos los comentarios en https://decoracion.trendencias.com
VER 0 Comentario