A la hora de comprar un electrodoméstico, siempre nos asalta la duda de si sale rentable apostar por modelos eficientes y más caros, o si es mejor comprar modelos más baratos, aunque consuman más
Cada vez que tenemos que comprarnos un electrodoméstico nuevo, nos surge la misma duda mientras estamos comparando precios y modelos en las tiendas. Dos lavadoras, una a 400 euros y otra a 800. La etiqueta energética de la cara dice A+++, la de la barata se queda en A. ¿Merece la pena pagar el doble? ¿En cuántos años recuperas esa diferencia con el ahorro en la factura? Son las preguntas que casi todo el mundo se hace, y que muy poca gente termina de resolver con números encima de la mesa.
Edgar Pons ha hecho precisamente eso. El ingeniero, creador tecnológico y divulgador, conocido por explicar en sus redes todo tipo de decisiones técnicas y de consumo con datos en la mano, acaba de renovar varios electrodomésticos de su casa y ha aprovechado para hacer el análisis que muchos querrían tener antes de ir a comprar. Y la conclusión, según sus propios cálculos, es que la respuesta no es la misma para todos los electrodomésticos ni para todos los hogares.
Los tres electrodomésticos que ha comprado y cómo ha hecho el análisis
Pons empezó explicando con qué criterios compró. "He priorizado que tengan domótica, porque me interesa mucho que cuando se acabe el lavado, me salte una notificación, o para integrarlo en todo el sistema de la casa. También he mirado que tengan poco consumo, y que no hagan ruido". Los modelos elegidos fueron un frigorífico Samsung Bespoke Smart (RB38C7B6A59/EF), un lavavajillas Bosch (SMV4ECX28E) y una lavadora Samsung AI EcoBubble (WD90DGSB15BEEC).
Pero antes de recomendar nada, se encargó de dejar claro qué incluía y qué excluía del estudio. "El análisis que he hecho no tiene en cuenta si el electrodoméstico hace ruido, si es o no es bonito, si tiene o no tiene wifi... Nada de esto lo he tenido en cuenta. Solo si el precio de coste compensa y en cuánto tiempo compensa el consumo energético que tienes". Todos los cálculos, además, los ha hecho con el promedio del precio de la energía en España.
La nevera: 19 años para amortizar la diferencia
En el caso del frigorífico, Pons comparó su Samsung con el modelo más vendido en el mercado, un Haier. La diferencia de consumo es considerable: "La nevera que he comprado tiene un consumo de 108 kWh al año, y la otra más vendida, la de Haier, consume 271 kWh al año". Hizo un gráfico donde la línea naranja representa a la Samsung y la azul al Haier.
La lectura del gráfico es clara. "Tal y como se ve, empiezas pagando más con los de Samsung, pero consume menos, con lo que la línea sube mucho más lentamente. Donde se juntan las dos líneas, que es a los 19 años, es donde has pagado lo mismo por uno que por otro, sumando el precio del electrodoméstico y el del consumo".
El problema es que ese punto de equilibrio está muy por encima de la vida útil media del aparato. "He pedido a ChatGPT que me diga cuál es la vida media de una nevera, que son de 10 a 15 años, con lo que en el caso de la nevera no sale nada a cuenta comprarte una cara para que consuma menos".
La lavadora: depende mucho de cuántos lavados hagas a la semana
Con la lavadora, el análisis se complica un poco más porque entra en juego una variable adicional: si el aparato hace también secado o solo lavado. "Hay una cosa muy interesante. Obviamente, si hace lavado y secado, consume muchísimo más que si solo se hace lavado". Y esa diferencia cambia los cálculos de amortización de forma sustancial.
Para los hogares con poca carga de lavado, los números que muestra este ingeniero son demoledores: "Si haces pocos lavados puedes tardar hasta 120 años en amortizar una lavadora cara que consume menos que una barata". La razón es sencilla: "La diferencia de consumo entre la barata y la cara no es mucho. Así que en este caso estás pagando el resto de funciones, que es la reducción de ruido, tipos de lavado, el wifi... Así que si eso no te interesa para nada, vete a una barata".
El lavavajillas: el único caso donde la amortización puede ser razonable
El lavavajillas es el electrodoméstico donde los números cambian más en función del uso. Pons comparó su Bosch con domótica, con el modelo más vendido, una Balay. "El consumo es bastante mayor, pero depende mucho de los ciclos que hagas por semana. El que me he comprado yo, que es el Bosch con domótica, vale unos 792 euros, y el que compra la mayoría de la gente es una Balay, que vale 389 euros. La diferencia de consumo aquí es bastante más alta, pero ya ves que si solo hace tres ciclos por semana, tardarás 22 años en amortizarla. Aunque si haces 10 ciclos o más, tardarás solo unos 7 años".
El punto de equilibrio, según sus cálculos, está en los 3.388 ciclos totales. "Si hacéis muchos lavados sí que vale la pena comprar un electrodoméstico que consuma menos, y que sea más caro, con todos los extras y las funciones".
Este ingeniero acaba su vídeo dando un último consejo: "Si hacéis muchísimos lavados y os gusta la domótica, vais a por una cara; la compra más inteligente es una barata que no haga mucho ruido, porque es la mejor inversión".
Fotografías | @edgarponsforn, Freepik
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